IMPARABLE CARESTÍA
Ya no buscan ni qué inventar para frenar la andanada de críticas y señalamientos contra este Gobierno que no ha podido hacer nada para llevar el bienestar al pueblo…
Doña Chela llegó a la reunión con sus amigos, como casi todas las tardes, refunfuñando y murmurando improperios. Estaba más molesta que otros días, a consecuencia de este 8incremento imparable de la carestía.
–“Un día me voy a morir de un infarto si continúa subiendo el precio del tomate, del limón y de todo tipo de verduras. Con el pretexto de que estamos en plena sequía, esos comestibles están por las nubes, y no se diga el precio del kilo de carne de res, y de cerdo. Gracias a la intercesión de San Mateo Apóstol, que es el santo patrono de los economistas, por lo menos los precios del pollo y el huevo se han mantenido estables, si no, ya hubiéramos muerto de hambre” se quejó”.
–“Tú que admiras y eres fiel seguidora al senador La Roña, le respondió su compadre don Memín, deberías saber que con 300 pesos se hace la despensa y hasta te sobra, según aseveró ese parlanchín de la 4T”.
–“¿Seguidora de Laroña? ¡Su abuela!, exclamó indignada doña Chela ese corruptísimo farsante ya no busca ni qué inventar para frenar la andanada de críticas y señalamientos contra este Gobierno que no ha podido hacer nada para llevar el bienestar al pueblo, pues todo está más caro y la pobreza se incrementa todos los días”.
–“No te olvides lo que dijo el aprendiz de stripper, el buen Esteban (Dido), de que con las becas que se van a repartir a los niños, jóvenes, adultos, personas de la tercera edad, gente con alguna discapacidad y madres solteras, se está combatiendo la pobreza en nuestro país, así que no sé de qué pobreza hablas” arremetió por su parte el poeta Casimiro.
–“La realidad, moderó el viejo Julián, es que desde la ignorancia se pueden hacer aseveraciones absurdas. No hay que preguntarle al senador Laroña cuánto cuesta la canasta básica, porque a él, como en su momento hacía nuestra hoy gobernanta, el Senado le paga todos sus gastos. Tampoco hay que creerle a la señora presidenta, quien afirma que el costo de la canasta básica es de 910 pesos, cuando estudios serios como el del Coneval, fijan en 4 mil 900 pesos el costo real de la canasta alimentaria. O sea ¡cinco meses más de lo que dice la presidenta!” subrayó.
–“No soy muy afecto a las matemáticas, respondió don Memín, pero si una beca es de cuando mucho mil 900 para estudiantes o de seis mil 400 pesos cada dos meses a las personas adultas mayores, entonces claramente podemos apreciar que, en el caso de los viejitos, no alcanza más que para un mes de despensa, ¿ y qué van a comer el otro mes?”.
–“Eso demuestra, indicó doña Chela, que con las becas y los programas sociales nunca se va poder eliminar la pobreza, porque no alcanza ni siquiera parea una despensa alimentaria. La solución es que haya empleo incluso para las personas de la tercera edad, o que realmente exista un pacto para que los comercios no sean abusivos en sus precios, porque ya hasta miedo da entrar al supermercado, porque todo está cada día más caro” lamentó.

