Opinión

TRENECITO RIDÍCULO

Al día movilizaron a 16.5 personas, lo que significa que en el supuesto de que lleven al menos un pasajero por viaje, tenemos que de sus 38 recorridos diarios, en 22 viajan con los vagones vacíos.

A poco menos de dos semanas de que la gobernadora Layda Sansores presente su intento de informe de Gobierno, sus asesores de imagen decidieron destacar como uno de sus principales logros, la puesta en funcionamiento del Tren Ligero, que precisamente en estos días ajustó el primer año de su inauguración.

Si la señora Sansores ya presumió en su “informe” del año pasado esa obra cien por ciento federal, y en que se desperdiciaron más de 5 mil 500 millones de pesos, ¿por qué volver a ponerlo como una de las obras emblemáticas de su Administración? ¿Será porque no hay nada más qué presumir?

Por lo que sea, lo único cierto es que el Tren Ligero ha sido un rotundo fracaso. Se ostentan como “un paso histórico para transformar la movilidad en Campeche”, pero lo único que han transformado es el cinismo en desvergüenza, y la desfachatez en forma de conducta.

Dicen que “el Tren Ligero se ha consolidado como un sistema moderno, seguro y eficiente que conecta a las familias, fortalece el turismo e impulsa el desarrollo de nuestro Estado”, pero la demagogia supera en absoluto a la realidad porque este trenecito ridículo no ha sido nada de eso. Lo que nadie puede negar es que ha sido y es la burla de todos.

Porque vea usted la desproporción: a los 5 mil 500 millones de pesos que nos costó su construcción, súmele usted los gastos por sus inútiles 38 recorridos diarios; en todo el año esos vagones vacíos recorrieron 210 mil kilómetros de derroche de energía, personal humano y presupuesto público.

Y asómbrese, estimado (a) lector (a) porque en sus primeros 365 días de funcionamiento, transportaron nada más ni nada menos que ¡!a seis mil personas!!. O sea, que al día movilizaron a 16.5 personas, lo que significa que en el supuesto de que lleven al menos un pasajero por viaje, tenemos que de sus 38 recorridos diarios, en 22 viajan con los vagones vacíos.

¿Puede haber un fracaso más elocuente que este?
Por eso mueve a risa cuando con la demagogia acostumbrada, en su video promocional que la propia gobernadora Sansores presume en sus redes sociales, nos dicen que continuarán moviendo a nuestro estado, hacia una etapa de transformación.

¡Recáspita! Si en ese tren vacío nos estamos encaminando a la etapa de la transformación de Campeche, ya estuvo que estamos desbarrancados, descarrilados y ya nos quedamos fritos a medio camino.

Ya hemos repetido hasta el cansancio que no se puede mentir con la realidad. Que al campechano ya no le pueden ver la cara ni engañarlo con argumentos falaces, sofistas y farsantes.

E imagínese estimado (a) lector (a), que si ese es uno de los más importantes logros del Gobierno de la señora Sansores, no nos queremos imaginar cómo estarán los demás.

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