OPINIÓN: ABUSO DE PODER EN CAMPECHE – Por: Jesús Torres – JTNoticias.com
Testigo fiel
La reciente detención del rector de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM), José Alberto Abud Flores, ha dejado ver una vez más el uso desmedido de poder de la gobernadora morenista Layda Sansores San Román, y el mensaje que envía otra vez a sus opositores como ya lo ha hecho con periodistas a quienes ha encarcelado y obligado a pedirle disculpas públicas.
La mañana del 12 de enero de 2026, Abud Flores fue aprehendido por elementos de la Policía Estatal Preventiva acusado de posesión simple de drogas, tras una revisión a su vehículo en la ciudad de Campeche. Junto con él, fueron asegurados su esposa y su chofer; sin embargo, no se ha especificado la cantidad de sustancia encontrada.
El contexto de esta acción tuvo que ver con un conflicto político previo entre el rector y el gobierno estatal. Sansores acusó públicamente a Abud Flores de incurrir en supuestas irregularidades, corrupción y traición política, especialmente luego de que funcionarios universitarios impidieran actividades proselitistas de Morena dentro del campus.
El rector rechazó acusaciones de la gobernadora, defendió la autonomía universitaria y la separación de la política partidista de los asuntos de la máxima casa de estudios de los campechanos.
Tras la detención, el Consejo Universitario de la UACAM criticó la detención, calificándola de profundamente injustificada y una intromisión en asuntos internos de la institución, además de denunciar intentos externos de destituir al rector a través de sesiones fuera de la sede oficial de la universidad. Exigieron respeto a la autonomía y el debido proceso.
Organizaciones, académicos y sectores opositores criticaron en este caso un posible ejemplo de abuso de poder, donde el aparato de seguridad y la Fiscalía del Estado parecen alinearse con los objetivos políticos de la mandataria.
Y es que llamó poderosamente la atención que el uso de una detención por posesión de drogas, un cargo menor y que generalmente se trata administrativamente, se haya utilizado para justificar la intervención de la autoridad en la máxima casa de estudios. Vamos, como una estrategia más para presionar o remover a un funcionario percibido como opositor.
Para quienes han sido críticos del gobierno de Layda Sansores, este tipo de acciones se suman a una tendencia más amplia en Campeche donde se utiliza el sistema judicial para sancionar o amedrentar a voces opositoras.
Como las vinculaciones a proceso y restricciones judiciales impuestas a periodistas por publicaciones consideradas ofensivas o de “odio” contra la gobernadora, así como la clausura de medios digitales y multas millonarias por daño moral.
El caso del rector de la UACAM más que un asunto individual representa un foco de tensión política y académica en Campeche.
Y más allá de las acusaciones legales, la forma en que se manejan estos procesos, en un contexto de enfrentamientos abiertos entre el gobierno de Layda Sansores y diversos sectores críticos u opositores, plantea preguntas sobre el equilibrio entre poder político y respeto a derechos fundamentales como la autonomía universitaria y la libertad de expresión.
Por lo pronto, la gobernadora ya se salió con la suya y colocó en la UACAM a la nueva rectora que sustituirá a José Alberto Abud Flores, lo que sienta una vez más un precedente sobre el abuso de poder de Morena en Campeche.

