VIACRUCIS ECONÓMICA
La sátira popular sostiene que son más los funcionarios estatales que se van de vacaciones a otros destinos turísticos, que los que arriban a Campeche a dejar sus divisas.
Este periodo vacacional de semana Santa va ser la prueba de fuego para la secretaria de Turismo Adda Solís Peniche. De los resultados que se observen se definirá si tiene futuro político, o mejor se regresa por donde vino.
Es su segunda prueba, pues el periodo vacacional decembrino resultó un fracaso total para sus promociones de atracción de visitantes. La ocupación hotelera fue la peor de los últimos 10 años, y lógicamente la afluencia también se desplomó estrepitosamente.
Sus malquerientes aseguran que no hay estrategias adecuadas ni de parte de la Secretaría de Turismo, ni en general, del Gobierno del Estado, para que Campeche vuelva a ser un destino de interés para los turistas.
En años anteriores a la etapa de Layda Sansores en el Gobierno, la llegada de paseantes a Campeche reactivaba la economía del sector; hoteleros, restauranteros, transportistas y demás prestadores de servicios se recuperaban de las pérdidas sufridas a lo largo del año. Diciembre, Semana Santa y las vacaciones de Verano, permitían ver a los turistas recorriendo los atractivos de la capital y del resto del estado.
Desde hace cuatro años y medio, sin embargo, las cosas empezaron a empeorar, al grado que la sátira popular sostiene que son más los funcionarios estatales que se van de vacaciones a otros destinos turísticos, que los que arriban a Campeche a dejar sus divisas.
Adda Solís Peniche ha estado en el ojo del huracán desde su llegada al cargo. Se esperaba una nueva dinámica, mejores resultados que los que dejó su antecesor, pero la realidad es que no se sabe quién ha sido peor.
La joven exlideresa de la Canaco se ha preocupado más en promover su imagen que en impulsar al Estado de Campeche, los videos y contenidos que sube a sus redes sociales –personales y gubernamentales— parece que se centran más en adular o resaltar la imagen de la funcionaria, que en promover a Campeche como destino turístico.
Ya se sabe de sus aspiraciones políticas, por eso es que la acusan de usar las recortadas participaciones que se canalizan a la Sectur, para promover su posible postulación política.
El resultado de sus ‘promociones’ está en veremos. Tanto las que se refieren al turismo como a sus posibilidades políticas, pues cuando llegó al gabinete la candidateaban para la alcaldía, pero en la actualidad dicen que se conformaría hasta con una diputación local, o ‘de perdis’ una regiduría.
Lo lamentable es que en ambos casos es el Estado de Campeche el que sale perdiendo porque los servidores públicos están más concentrados en otras cosas secundarias y no a cumplir con sus obligaciones y encomiendas. Y por eso estamos como estamos.

