EXPEDIENTE | LOS MENSAJES DE LA ‘FOTO DE LA TRAICIÓN’
Presumió el diputado José Antonio Jiménez Gutiérrez el pasado martes, la fotografía donde aparece junto a los otros ocho diputados de su bancada que provocaron un cisma político al interior de Morena. Como se sabe, entre noviembre y diciembre del año pasado, exigieron cuentas y pusieron condiciones para aprobar la contratación de deuda pública por mil millones de pesos, lo que los enemistó con la gobernadora, quien aún no los perdona.
Pero en la foto lucen contentos con Pablo Gutiérrez Lazarus, el virtual candidato de Morena a la gubernatura y a quien, con el paso de los meses y luego de la supuesta reconciliación con la gobernadora —lo que no es cierto en los hechos—, se le atribuye la autoría intelectual del rompimiento entre diputados morenistas y la gobernadora Sansores.
Hay quienes dudamos que Pablo llegue a semejantes niveles de perversidad política, pues quienes lo conocen de cerca lo definen como un timorato, inseguro y hasta miedoso. De hecho, durante la crisis suscitada tras la rebelión de los diputados morenistas, el edil Carmelo se deslindó de ellos y públicamente aseguró que no tuvo nada que ver con el conflicto.
Pero la fotografía en mención dice otra cosa. Habla de que hay acuerdos previos entre los diputados y el edil que prefiere ser perro que campechano, y que para ellos la lealtad ya no es para con la gobernadora sino para el virtual candidato y posible gobernador. Y eso se llama traición.
El mensaje es también para el partido, y lo que exigen estos diputados que al parecer ya se colgaron de la liana para saltar a otro sexenio de vacas gordas, es que Erick Reyes les retire el veto que les impuso la gobernadora para buscar otros cargos de elección popular. Recuérdese que la mandataria ya no los invita ni a sus giras por sus distritos y municipios.
Lo que Pablo le mandó a decir a la gobernadora también es claro y contundente: tus enemigos no son mis enemigos, y tampoco heredará sus resentimientos, odios y afanes de venganza en caso de que llegue a ganar la gubernatura.
Y vaya que no los necesita, porque Pablo tiene sus enemigos propios, muchos de los cuales están dentro de Morena y le son absolutamente leales a la señora Sansores. Le han puesto piedritas en el camino, han operado en su contra en los municipios y pretenden hacerse indispensables para que el chilango pueda aspirar a un triunfo. A cambio de continuidad para ellos mismos y de impunidad para la gobernadora y los suyos.
Aún más, esa fotografía, y lo que se dialogó antes de que posaran sonrientes para la posteridad, es un intento del propio Gutiérrez Lazarus para retener a esos nueve diputados ‘rebeldes’ algunos de los cuales han sido invitados de manera formal o verbal, a desafiliarse de Morena y buscar la candidatura a sus respectivas alcaldías con otras siglas y con muchas probabilidades de ganar, lo que le daría un golpe terrible a las intenciones morenistas de obtener carro completo para 2027, lo que no deja de ser un sueño guajiro y una balandronada de Erick Reyes, dirigente estatal de los morenistas.
A Pablo no le interesa perder más votos y por eso recurrió a esos nueve diputados rebeldes para exhortarlos a que se mantengan leales al partido o que lo acompañen a la otra aventura en caso de que en Morena se nieguen a postularlo por las razones que sean.
Si va ser Pablo el que reparta o consense las candidaturas, entonces algunas de las propuestas que ha venido impulsando la gobernadora Sansores, empiezan a correr peligro. Una de ellas es Liz Hernández, quien esta semana renunció a la Secretaría de Gobierno con la pretensión de ser postulada a la diputación federal del distrito 01, posición que también ambiciona el diputado José Antonio Jiménez.
Si la postulación se tuviera que resolver por la vía de la encuesta, existe la posibilidad de que no gane Liz Hernández, puesto que Antonio Jiménez ha venido recorriendo los municipios de esa jurisdicción electoral desde hace por lo menos dos años.
Así las cosas, ¿propiciará Toño Jiménez, con el padrinazgo de Pablo, otro cisma al interior de Morena? ¿Le dará otro golpe demoledor a la soberbia y autoritarismo de la gobernadora Sansores, quien está repartiendo candidaturas a diestra y siniestra, sin entender que ya está en el declive de su mandato y que ya no tiene peso ni poder?
Pronto veremos el desenlace de esta interesante historia.
Por lo pronto hay que decir que en la recta final de su mandato, la gobernadora Sansores se está quedando sola. Los traidores y desleales se están multiplicando por todos lados y lo único que los mueve es la desesperación para que no sean sacados del presupuesto público. Ejemplos abundan, y uno de los más notables, groseros y desesperados es el compadrito de la mandataria, el bufón que sale con ella en el programa de los martes, de nombre Juan Manuel Herrera Real, quien está traicionando arteramente a su comadre y está filtrando información delicada sobre la señora y su sobrino Seso Loco, con tal que Pablo lo considere parte de su equipo. Ya abundaremos de este tema en próximas entregas.

