EXPEDIENTE | SIN DEFINIR POSIBLES ALIANZAS EN CAMPECHE
En uno de esos arrebatos de soberbia que lo caracterizan, el presidente estatal de Morena, Erick Alejandro Reyes León amenazó con no formalizar la alianza con el PVEM en Campeche porque su dirigente estatal Iván Gregorio Valenzuela “es familiar de Eliseo” y porque ese partido presentó una denuncia contra la gobernadora Layda Sansores.
“Una cosa es lo que se acuerde a nivel nacional y otra lo que realmente puede suceder en Campeche” añadió el chilango, rubricando así, que será difícil que se cumpla lo que el pasado miércoles anunció en la Ciudad de México Citlalli Hernández, la secretaria de elecciones y alianzas de Morena, es decir, que habrá coaliciones de Morena en 16 de las 17 entidades donde se elegirá gobernador.
Y como para confirmar que la coalición “Juntos sigamos haciendo historia” está a punto de hacer aguas, el sempiterno líder del PT en Campeche, Antonio Gómez Saucedo aclaró que todavía no se puede hablar de esa alianza con Morena y el Verde, porque no se han sentado a dialogar sobre las condiciones y los puntos fundamentales del acuerdo.
Lo que mañosamente no dice el colimense Gómez Saucedo es que él ya tiene acuerdos con Gerardo Sánchez Sansores y con su tía Layda, para impulsar la candidatura del sobrino, y que pase lo que pase con el proceso interno de Morena, en donde mañana de inscribirá Pablo Gutiérrez, ellos van a postular a Seso Loco.
Es la manera que encontró Layda Sansores para brincarse la prohibición del nepotismo: inscribir a su sobrino por las siglas del PT y volcar las arcas públicas para arrimarle votos.
Lo cierto es que, en su enorme y amnésica soberbia, Reyes León olvidó que Layda Sansores hubiera perdido la elección hace cinco años de no haberles sumado los votos del PT, tampoco recuerda que las encuestas serias de la actualidad muestran un creciente declive de las preferencias ciudadanas hacia Morena, por lo que, si sucede lo que Erick Reyes anticipa —que no habrá coalición en Campeche— entonces todo apunta a que tanto el presidente de Morena como su jefa, la gobernadora, están jugando a perder o, en otras palabras, a traicionar a Pablo para que no gane.
Ellos sabrán cómo resolver estos embrollos, ya que un panorama similar se observa en el principal partido de oposición en la entidad, que es Movimiento Ciudadano, en dónde tampoco han cuajado las propuestas para formalizar una gran alianza opositora de sus máximos dirigentes, Eliseo Fernández Montufar y Rafael Alejandro Moreno Cardenas.
El primero —Eliseo— hizo un llamado, durante la posada navideña del Ayuntamiento en diciembre pasado a buscar alianzas con otros partidos de oposición, incluyendo al PRI. Se desvivió en elogios a favor de Alito y sembró la idea de que sí habría frente opositor.
Moreno Cárdenas por su parte no ha quitado el dedo del renglón desde hace varias semanas, sobre todo después de la contundente victoria de su partido en las elecciones de Coahuila.
Sus encuestas y proyecciones políticas le anticipan que si concreta la alianza con el PAN, y Moci, podrían ganar hasta 12 de las 17 gubernaturas que estarán en disputa y la mayoría de los 300 distritos federales del país.
Pero el nudo Gordiano vuelve a enredarse a nivel local, en donde los dirigentes estatales de esos partidos, incluyendo a Moci, no ven del todo viable que se pueda formalizar ese gran frente opositor.
A ello habrá que agregarle la situación del panismo campechano, que solo se integraría a esta alianza en caso de que se tome una decisión cupular en la Ciudad de México, y su rechazo a aliarse con el PRI y Moci no es tanto por defender los ideales y principios de Gómez Morín, sino para mantener la lucrativa alianza de facto que tienen con la gobernadora Sansores.
Si la decisión estuviera exclusivamente en manos de la dirigencia panista campechana, sin duda alguna que se integrarían a los morenistas, petistas y verdes.
¿Y qué pasará con la alianza opositora? Seguramente que los dirigentes —los formales y los reales— seguirán analizando los pros y contras de integrar una coalición que les confiera mayor competitividad.
El proceso electoral está a la vuelta de la esquina. Morena aún no resuelve el dilema de aliarse o no con el PVEM, porque su líder estatal “es pariente de Eliseo”, y en el PT parece que es grande el botín por seguirle dando juego al sobrino de la gobernadora. Saben que no van a ganar, pero lo que buscan tanto el virtual candidato como la pareja que controla al PT en Campeche, es sacar la máxima ganancia de los acuerdos.
En Movimiento Ciudadano va a imperar sin duda alguna lo que ordene Eliseo Fernández, y en el PRI sucederá lo mismo con lo que decida Alito, pero el tiempo está pasando, y si siguen dormidos en sus laureles y se mantienen en la indefinición política, estarán perdiendo una valiosa oportunidad de afianzarse y permitiendo que el partido oficial les lleve la delantera.

