Opinión

¡COMO EN LA BLUSA DE LA SECRETARIA DE TURISMO, PURO CHILE PARA CAMPECHE! | Por: Estamos Unidos Campechanos

Columnistas locales hablan abiertamente de “turismo de ocurrencias” y de usar la Secretaría para beneficio personal, mientras desaira a periodistas y no presenta acuerdos concretos ni indicadores de impacto. Diputadas como Mónica Fernández Montúfar (MC) y Tania González Pérez han cuestionado en el Congreso la ausencia de rendición de cuentas y la falta de vocación técnica en el cargo, al tratarse de una perfil de organizadora de eventos sin formación especializada en turismo. La secretaria de turismo antes organiza eventos era una organizadora y de eso vivía y de lo que le decía el marido y podía ser con otros negocios. Sin embargo, no sé quién la aconsejó para que se metiera política a hacer TikTok videos y cosas graciosas usando el dinero del pueblo..

Campeche hoy vive una paradoja evidente: tiene historia, cultura, ubicación estratégica y potencial turístico… pero no tiene turismo. No hay una estrategia clara, no hay articulación, no hay resultados. El sector simplemente no despega.

El problema no es de promoción, es de fondo. Mientras el gabinete de la gobernadora Layda Sansores enfrenta señalamientos por opacidad, confrontación y falta de rendición de cuentas, el turismo se ha convertido en un reflejo de esa misma desorganización: decisiones sin planeación, sin indicadores y sin rumbo.

La gestión de la secretaria Adda Solís Peniche ha sido particularmente cuestionada. Lo que debería ser una política pública estructurada se ha reducido a acciones aisladas, viajes costosos y presencia en eventos sin impacto medible. No hay una estrategia integral que conecte municipios, que construya producto turístico o que genere una narrativa sólida del estado. Se promociona, pero no hay qué vender.

Y ahí está el punto crítico: no hay oferta real, pero tampoco hay demanda. No hay experiencias diseñadas, no hay rutas consolidadas, no hay inversión visible en infraestructura turística funcional. El resultado es un estado que no se mueve, que no genera flujo, que no detona economía.

A esto se suma un entorno adverso: cierre de medios, confrontación con sectores sociales, fracturas políticas internas y una percepción creciente de incertidumbre. Todo esto inhibe inversión, frena confianza y termina por impactar directamente en el turismo, que depende de estabilidad, narrativa positiva y visión a largo plazo.

Campeche no necesita más promoción, necesita dirección. No necesita más presencia en ferias internacionales, necesita construir un producto turístico competitivo. Porque mientras no exista una estrategia real, el turismo seguirá siendo solo discurso… y el estado seguirá detenido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *