EXPEDIENTE | ¿ANÍBAL, FUERA DE LA CARRERA SUCESORIA?
La sorpresa política de la semana la dio, una vez más, la gobernadora Sansores, al anunciar públicamente, que el senador Aníbal Ostoa Ortega, está fuera de la carrera sucesoria, que ya no tiene aspiraciones políticas, (¿será por la edad? ¿o por miedo? ¿o por otra misteriosa razón?) pero que seguirá trabajando por la unidad del “movimiento”.
“La verdad es que platicamos tan a gusto con Aníbal, siempre anda en sus actividades en el senado, pero como él dice, aquí participando y dice: yo no voy a participar en ningún puesto, en ninguna candidatura, pero me voy a dedicar a seguir alentando esta unidad que no debe perderse entre todos nuestros hermanos”.
Tras festejar tal postura, la señora Sansores remató: “porque siempre, cuando se avecinan las elecciones, ya conocemos que a veces las ambiciones matan convicciones, y eso no hay que perderlo, que no estamos en un proyecto personal, que esto va más allá, esto es un movimiento nacional que a Campeche le está dando una nueva visión”.
De entrada, hay que poner en tela de duda las aseveraciones de la mandataria tanto por el tema de las aspiraciones del senador Aníbal, como por el asunto de que la 4T le ha dado una nueva visión a Campeche.
La realidad es que lo que vemos de Campeche, y lo que pueden ver los que radican en otras entidades, es que somos el Estado con mayor atraso económico y el que no ha avanzado en nada, salvo en el aumento de la delincuencia y la corrupción. ¿A esa visión se refiere la gobernadora?
Por lo que hace a las aspiraciones del senador Ostoa, quizá sea indispensable que él mismo lo confirme y anuncie su virtual retiro de la vida política —porque, como dicen los clásicos, quien no aspira, no respira— para que podamos eliminarlo de la lista de posibles aspirantes a la gubernatura.
Porque la realidad es que él mismo se ha encargado de decirle a sus seguidores que sigue firme en sus aspiraciones, y que cuenta con el respaldo de la presidenta Claudia Shjeinbaum Pardo.
Tiene a su grupo político operando en toda la geografía estatal, su estructura operativa aún tiene puestos estratégicos dentro de la Administración estatal y sigue presumiendo los casi 214 mil votos que obtuvo en la pasada elección, como la más alta que un candidato haya obtenido en Campeche, pues incluso la gobernadora Sansores apenas pudo obtener 139 mil 503 sufragios para “ganar” su elección.
Ya sabemos que el senador Aníbal estuvo alejado del círculo que rodea a la gobernadora, por razones personales. No soportó la presión del sobrino incómodo Gerardo Sánchez Sansores cuando estuvo en la Secretaría de Gobierno, y prefirió hacerse a un lado antes que fracturar al gabinete.
En campaña, al lado de su suplente, Carlos Martínez Aké, repitió una y otra vez que a los tres años permitiría que éste desempeñara el cargo, pero el mensaje no era que se iba a retirar de la actividad política, sino que al contrario, aspiraría a la gubernatura. El caudal de votos que obtuvo en los comicios de 2024, le dieron la certeza de que sería un aspirante natural.
En este contexto, ¿hay alguna razón lógica para que de buenas a primeras le confiese a la gobernadora que ya no tiene más aspiraciones? Parece que no.
Por eso es que ahora se impone la posibilidad de que Aníbal pueda convertirse en gobernador de Campeche, pero por la vía interina. Dice que cuenta con el apoyo de la presidenta Sheinbaum, y que su prioridad es la unidad del movimiento. Tal vez le faltó decir que para que su “movimiento” no se termine de fracturar, porque dividido ya está, se requiere que la señora Sansores se haga a un lado.
Si “El Profe”, como le dicen sus cercanos al senador Ostoa, tiene el respaldo de la militancia, porque le reconocen que ha luchado por este movimiento desde sus inicios, entonces no hay que descartar la opción de que entre al relevo en el Gobierno, luego de los desastrosos resultados que en todos los aspectos ha estado entregando la señora Sansores.
Dejar a un lado sus aspiraciones sucesorias a cambio de un interinato, no es una mala ecuación para el senador Aníbal, y tampoco sería mal visto por la militancia, ni por un importante sector de la ciudadanía que votó por él.
Tal vez solo falta que desde Palacio Nacional se afine esa operación quirúrgica para depurar al Gobierno de Campeche y sacar a todos sus pésimos elementos, empezando por la propia gobernadora Sansores que jamás ha enterrado el hacha de guerra, y quien supone que con el abuso de poder podrá seguir haciendo de las suyas.

