Municipales

DESTRUCCIÓN EN CALAKMUL: CLAUSURAN ZONA PROTEGIDA TRAS ARRASAR SELVA Y AFECTAR ESPECIES EN RIESGO COMO LA PATA DE ELEFANTE

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente ordenó la clausura total temporal de una fracción de la zona núcleo norte de la Reserva de la Biosfera Calakmul, tras confirmar actividades ilegales de deforestación y cambio de uso de suelo que ponen en jaque uno de los ecosistemas más valiosos del país.

Durante una inspección realizada el 27 de marzo, autoridades detectaron la remoción de vegetación en casi 15 hectáreas de selva mediana subperennifolia, un entorno clave para la biodiversidad y la regulación ambiental. La devastación no solo implica la pérdida de árboles, sino la ruptura de un equilibrio natural que sostiene agua, suelo y vida silvestre.

El daño alcanza también a especies protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010, como la pata de elefante (Beaucarnea recurvata), lo que evidencia la gravedad de la intervención humana en una zona que debería permanecer intocable. La presencia de maquinaria pesada dentro del área protegida expone fallas en la vigilancia y una presión constante sobre territorios naturales.

La acción se derivó de una denuncia de la administración de la reserva, luego de recorridos de vigilancia realizados en coordinación con la Guardia Nacional, donde se detectó a personas realizando actividades ilegales en plena zona núcleo, un espacio destinado exclusivamente a la conservación.

Más allá de la clausura, el caso exhibe un problema estructural: la fragilidad de las áreas naturales frente a intereses que priorizan la explotación sobre la conservación. La pérdida de cobertura vegetal no solo afecta a la fauna, también golpea a las comunidades al comprometer recursos esenciales como el agua y la fertilidad del suelo.

La Profepa inició el procedimiento administrativo correspondiente y no descarta acciones legales por posibles delitos ambientales. Sin embargo, el daño ya está hecho y reabre el debate sobre la efectividad de las políticas de protección ambiental y la urgencia de reforzar la vigilancia en regiones de alto valor ecológico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *