MÁS PARTIDO QUE CANDIDATO
Pablo Gutiérrez, que tiene 33.45 por ciento de intención de voto, está abajo cinco puntos porcentuales en cuanto a la preferencia por “su partido”, Morena, que acumula el 38.6%.
Hoy ajustan siete meses que la gobernadora Sansores destapó a Pablo Gutiérrez Lazarus como su candidato a la gubernatura. Fue El pasado 23 de abril.
Los morenistas, que todo lo disfrazan para ocultar sus inmoralidades, no lo llaman candidato sino “coordinador estatal para la defensa de la soberanía y la cuarta transformación”, membrete que le ratificó la dirigencia nacional de Morena a Pablo, el pasado 25 de agosto. Hace dos meses.
Transcurren los días, las semanas y los meses y no se observa que la campaña de Pablo Gutiérrez vaya en aumento. Por el contrario, algunas encuestas revelan que su principal contendiente, Eliseo Fernández, ya le está pisando los talones, y otras aseguran que ya se fue adelante.
Hemos escrito en este espacio que Gutiérrez Lazarus es un mal candidato. Las intenciones de voto a su favor son inferiores a la preferencia ciudadana por Morena.
Demoscopia-La Jornada publican cada mes un sondeo sobre la intención del voto. Y en la más reciente, la del pasado 19 de octubre, se presenta un virtual empate técnico. Por Pablo votaría el 33.5 por ciento y por Eliseo el 30.2. Apenas tres por ciento de diferencia.
Y eso que Gutiérrez Lazaris lleva siete meses en abierta precampaña, con un descarado derroche de recursos públicos, mientras que a Eliseo ni siquiera lo dejan respirar.
Por partidos, el 38.6 por ciento de los encuestados dice simpatizar por Morena y el 29.3 por Movimiento Ciudadano.
Si lo comparamos con sus candidatos, veremos que Pablo (33.45 por ciento de intención de voto), está abajo cinco puntos porcentuales en cuanto a la preferencia por “su partido”, Morena. En Campeche entonces, hay más partido que candidato.
En cambio, Eliseo que suma el 30.2 por ciento de las intenciones del voto, aparece por encima de las preferencias por su partido, que es del 29.3 por ciento.
Son indicadores que cuentan mucho a la hora de votar. Gran parte de la ciudadanía dice preferir a Morena en agradecimiento por los programas sociales que recibe. Pero a Pablo no tienen nada qué agradecerle y no le confían el voto solamente por inercia.
Otro dato importante. En enero pasado, según esta misma encuestadora, la preferencia por Morena era de 38.5 por ciento, y por Moci, del 28.9. Los guindas perdieron una milésima de punto (lo peor: no crecieron), y los naranjas subieron casi un punto porcentual.
Y eso, a pesar de la abierta cacería que tiene el Gobierno de la señora Sansores, contra las principales figuras políticas de Movimiento Ciudadano.
Conclusión: la moneda sigue en el aire, pero los vientos parecen favorecer más a los opositores, que a la continuidad del régimen.

