Opinión

SANSORATO SIN FIN Y LA ESTRATEGIA CAMPECHANA DEL “YA NO ME LLEVO CON…” | Publicación de Estamos Unidos Campechanos

La “Guerra Fría” en Campeche: El Arte de la Traición Fingida para Retener el Poder
En la política, lo que parece un incendio suele ser una cortina de humo perfectamente controlada.

En Campeche, estamos siendo testigos de una maestra operación de ingeniería social donde el pleito, la traición y el desacuerdo no son fallos en el sistema, sino el motor principal de una estrategia de supervivencia dinástica.

La narrativa es seductora: personajes de la “Cuarta Transformación” local enfrentados en una guerra fratricida.

Pero, ¿y si te dijera que cada rumor esparcido por los pasillos de Morena ha sido redactado en la misma oficina?

El Paso a Paso de la “Estrategia del Espejismo”
Para entender cómo nos están manipulando, hay que desglosar la jugada en tres actos:

  1. La Doctrina de la Distancia (El Sacrificio de Layda)
    La Gobernadora ha sido enfática: “Ningún pariente será apoyado para cargos oficiales”.
    Con esta frase, Layda Sansores no solo busca limpiar su imagen de nepotismo, sino que lanza un anzuelo. Al fingir una distancia pública con su sobrino, Gerardo “Seso” Sánchez Sansores, crea un vacío de poder aparente que invita a los incautos a tomar bando.
  2. El Filtro de Lealtades (La Trampa del Chisme)
    Aquí es donde entra la utilidad del conflicto. Al creer que hay una ruptura, los actores políticos y “buscachambas” corren hacia un bando o el otro llevando información sensible, creyendo que están traicionando a una facción para ganar favor con la otra.
    En realidad, toda esa información llega a la misma mesa.
    El supuesto pleito es un imán de traidores; una forma de detectar quién es leal y quién está a la venta.
  3. La Triangulación: Seso vs. Walther Patrón
    El guion incluye a Walther Patrón Bacab, director de Comunicación Social. El rumor alimentado es que no hay contacto entre él y “Seso”.
    Esta “división” les permite explorar caminos políticos distintos, administrar la información a cuentagotas y, sobre todo, crear la leyenda urbana de que hay una resistencia interna.
    Mientras el pueblo especula sobre quién vencerá a quién, ellos facturan juntos y blindan el poder familiar.

El Factor Social: ¿Por qué caemos en la trampa?
La estrategia cuenta con un ingrediente cínico: subestimar al ciudadano.
Los autores de estas jugarretas operan bajo la premisa de que el campechano promedio prefiere el morbo de una “guerra de pasillo” que el análisis de una nómina.
Confían en que la narrativa del pleito distraerá de lo verdaderamente importante: el control absoluto de la familia Sansores sobre el estado.

Conclusión: No es guerra, es negocio
No se dejen engañar por las caras largas en los eventos públicos ni por los audios filtrados convenientemente.

Están juntos, operan bajo el mismo techo y su único objetivo es que el poder no salga del círculo sanguíneo.

En Campeche no hay una guerra de sucesiones, hay una obra de teatro donde el público paga la entrada con su futuro.

Es hora de despertar.
En esta página te seguiremos mostrando los hilos detrás de los títeres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *