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EXPEDIENTE | PABLO, EL GRAN PERDEDOR DE ESTA FARSA

Lo escribimos aquí con suma anticipación: Pablo Gutiérrez Lazarus no fue, no es, ni será, el candidato de Layda Elena Sansores San Rpmán para sucederla. Antes que el chilango-carmelita, están su sobrino Gerardo Sánchez Sansores, y su incondicional Elisa María Hernández Romero. Y a estas alturas del cuento, podemos incluir en esa lista hasta al “Chapito” pomuchense, Carlos Ucán Yam.

También se confirmó lo que adelantamos hace varias semanas: que el evento del pasado 22 de abril, cuando Layda Sansores y su gabinete presentaron a Pablo Gutiérrez Lazarus como su “candidato de unidad” para ser el coordinador estatal para la defensa de la cuarta transformación, no fue más que una farsa. Una finta y un amarre para impedir que se fuera a otro partido.

Pablo no le representa a la gobernadora seguridad en nada. Ni para cubrirle las anchas espaldas, ni para continuar con su trágico “legado”, ni para proteger a su camorra, especialmente a Marcela Muñoz. Por el contrario, al edil Carmelo lo considera un riesgo para la permanencia del grupo político conocido como “sansorista”.

Por esa y otras razones, la postulación de Pablo no fue bien acogida por los seguidores de la mandataria.

Quienes lo respaldaron lo hicieron por sus propios intereses. Entre ellos el presidente estatal de Morena, Erick Alejandro Reyes León. No por lealtad a la gobernadora, sino por auto protección y para continuar mamando del presupuesto público. Es el mismo caso de la “compadra” Juan Herrera, quien desde su pasquín y cuentas falsas de redes sociales se desvive por adular al chilango-carmelo, y por atacar a los incondicionales de Layda, principalmente al Seso Loco y a Liz Hernández.

Pese a ello, Gutiérrez Lazarus llegó a creer que tenía todo para ser el próximo gobernador de Campeche. Ser “candidato de unidad” de los morenistas campechanos le daba la ventaja de no desgastarse entre los suyos, de obtener el respaldo de los grupos sin hacer compromisos con ellos ni ceder cuotas de poder, y sin acceder a uno que otro chantaje.

Desafortunadamente para él, esa “candidatura de unidad” nunca existió. Fue un membrete inventado por la gobernadora para ganar tiempo, para mantenerlo distraído mientras maquinaba sus perversidades políticas, y alentaba que otras figuras se subieran al ring para mermarlo.

Ese es el panorama que existe actualmente en Morena. Tres o cuatro figuras que se disputan con él la postulación con base en encuestas inexistentes, que tienen en común el mismo sustento: son enviados por la gobernadora para ponerle piedritas y obligarlo a aceptar sus condiciones.

Porque en sentido estricto, se espera que no proceda el registro de Gerardo Sánchez Sansores alias “Seso Loco”. Su segundo apellido es su condena. Pero el que lo descalifiquen por el tema del nepotismo no lo saca de la carrera sucesoria, la cual puede desarrollar con las siglas del PT y el respaldo financiero y político de su tía, como hasta ahora ha sido. Aunque ésta se vaya de rodillas a Chalma para que los campechanos crean que “no tiene nada que ver”.

Ya escribimos aquí que la coalición “Juntos hacemos historia” que conforman Morena, el PT y el PVEM se encuentra en riesgo y podría no cuajar. El registro de Gerardo Sánchez por el PT y del diputado Andrés Fernández del Valle Laisequilla por el PVEM no fueron señales de amistad ni de cohesión, sino todo lo contrario. Existe la posibilidad de cada uno de esos partidos marche por su lado y que eso reduzca aún más las posibilidades de que el partido guinda retenga la gubernatura.

Si Pablo decidió “estirar” hasta el último momento su inscripción en la contienda, lo hizo por dos motivos centrales. El principal es porque no desea separarse de la alcaldía. No quiere dejar el manejo de la tesorería municipal en manos de gente ajena ni puede dar un paso sin el respaldo financiero de la Comuna. La otra razón es para sopesar de dónde iban a seguir saltando los “adversarios” y quiénes estaban realmente con él.

Al final de cuentas lo evidente es que su eventual postulación por Morena —que se encuentra en riesgo por culpa del propio Gutiérrez Lazarus, dados sus nefastos antecedentes— lo convertirá en un candidato endeble, debilitado y con un partido fracturado.

Ya vio que Reyes León no es confiable, que la gobernadora le jugó chueco y que a gran parte de la militancia le da igual quién vaya a ser postulado, pues para el caso es lo mismo: el partido se encamina a una contundente derrota.

Aún falta sin embargo el proceso interno. Se van a realizar las encuestas y seguramente empezará a aflorar la guerra sucia por todas partes. Si el origen de esos ataques es el tercer piso del Palacio de Gobierno, entonces vamos a conocer hasta los ‘muertitos’ que tiene guardados Pablo en el clóset y no se dude que hasta le envíen un “estate quieto” al sobrino rebelde, solo para mantener la idea de que Layda Sansores no es su madrina ni su patrocinadora.

Pero de que se van a pegar hasta por debajo de la lengua, de eso no queda duda, así que hay que prepararnos para este nuevo espectáculo.

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