EXPEDIENTE | DESBOCADO “SESO LOCO”, LE URGE UN FUERO
No es vacilada: Gerardo Sánchez Sansores, conocido entre sus amigos como “Seso Loco”, ya se creyó su propia farsa de que puede ser el próximo gobernador de Campeche. En alguno de sus frecuentes viajes astrales se visibilizó como el “líder” que Campeche necesita para sacar a la entidad de los rezagos —multiplicados por su tía—, y para llevar justicia social a los pobres y oprimidos —que también multiplicó su tía—.
Por orden suya, uno de sus serviles lacayos a quien recomendó para cobrar “facturas VIP” de más de 100 mil pesos al mes como periodista, influencer o líder de opinión, redactó un texto donde lo presenta como el “mesías” que Campeche “necesita” para “continuar” el trabajo de su tía Layda Sansores San Román… ¿Cuál trabajo?
Otras de sus páginas chayoteras replicaron de inmediato el servil texto, y aunque los comentarios de los cibernautas fueron de burla, mofa y compasión por su locura, el sobrino predilecto inició sus recorridos por comunidades rurales de la entidad para llevar regalos, dinero en efectivo y todo tipo de apoyos. El trineo navideño del Seso Loco busca agenciarse la simpatía y el respaldo del pueblo a billetazos.
Pero hablando con realismo y honestidad: ¿hasta dónde puede llegar el “Seso Loco” con sus fantasiosas pretensiones?
De entrada, pareciera que lo suyo es una traición: primero engatusó a Elisa María Hernández Romero con que ella podría ser la persona que le dé continuismo al nefasto Gobierno de su tía. Para ello la colocaron primero en la Secretaría del Bienestar, desde donde dispersaba los apoyos electoreros, y después la hicieron secretaria de Gobierno, para que tomara el control político de los “operadores” al servicio de Morena. Pero en ninguno de los casos pudo siquiera despegar del suelo para intentar emprender el vuelo.
Lo de Liz Hernández ha sido una inversión perdida. Su veloz transformación de cantinera a figura política no ha dado frutos, no ha crecido ni lo hará, pues los campechanos saben lo que ella representa: impunidad para este Gobierno de saqueo y corrupción que encabeza Layda Sansores.
Fue entonces que le vino al locuaz Sánchez Sansores la inspiración divina. Nadie más que él para “salvar” a Campeche de tantos años de abandono de esos gobiernos, primero del PRI y ahora de Morena que, en contraparte, propiciaron que su familia fuera la más acaudalada de la entidad.
Pero, volvemos a preguntar: ¿qué puede ofrecer Gerardo “Seso Loco” Sánchez Sansores? No es lo mismo comprar aplausos baratos de los habitantes de algunos ejidos, a cambio de pavos congelados, despensas, sobres con dinero, uniformes deportivos o “gestiones” para resolver todo tipo de demandas, que ser una verdadera opción de Gobierno.
Lo primero que debe hacer “Seso Loco” es informar de dónde obtiene el millonario presupuesto para esas giras tan dadivosas que encabeza. ¿Quen pompó? ¿Quién paga? ¿A cambio de qué?
Su segunda tarea será no tragarse su propia mentira. El liderazgo no se compra ni se renta. El respeto se construye a base de trabajo constante, continuo y fructífero. Y es obvio que Sánchez Sansores nunca ha trabajado. Ha sido un parásito de su familia que ha mamado del presupuesto público de los gobiernos del PRI de su abuelo y del Morena de su tía.
Decir que nunca ha dado resultados no es una redundancia, sino una simple realidad. Y recordemos dos aspectos.
Una: él está a cargo de la imagen pública de su tía, la gobernadora Layda Sansores. Y sus resultados son nefastos. Es una de las más repudiadas de todo el país, y en Campeche no la apoyan al menos siete de cada diez ciudadanos.
Dos: se comprometió a gestionar el pago total de las deudas que tiene Pemex con sus proveedores carmelitas. Y aunque su tía quiso engañar diciendo que ya todo estaba resuelto ante Claudia Sheinbaum, la realidad explotó de inmediato con un duro manifiesto que la comunidad empresarial isleña envió a la Presidenta.
Son dos hechos que dibujan realmente el perfil cínico y fracasado de Sánchez Sansores, que hoy como Santa Claus reparte regalos a cambio de votos.
Lo cierto es que en Morena no ha causado ninguna inquietud el Seso Loco. Dicen que está haciendo ruido para que, si no se queda con toda la piñata que está en juego, al final le arrojen algunos dulces para, por lo menos, tener fuero federal e impunidad.
Bien dice un refrán que quien nada debe, nada teme. Quien es honesto, no teme ser investigado. Pero quien es corrupto, tiene pavor de ser expuesto. Y si Seso Loco sabe que las debe, debe darle terror que algún día lo obliguen a pagar, y por eso le urge un fuero.
