EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 24 DE JUNIO DE 2026
UNA VEZ MÁS, ENGAÑARON AL AMBICIOSO PABLITO.
No fue sorpresa el registro del sobrino rehabilitado, Gerardo “Seso Loco” Sánchez Sansores. Desde hace más de un año advertimos que Layda Sansores engañaba a Pablo Gutiérrez Lazarus con la candidatura para evitarse problemas en Carmen, municipio al que privó de hospedar las oficinas de Pemex y de la feria petrolera, y al que mantiene en bancarrota, hundido en la inseguridad y el desempleo.
Mencionamos entonces que ya existía una denuncia en la Fiscalía Anticorrupción contra Gutiérrez Lazarus desde el año 2020 por incumplir pagos al IMSS y al SAT, y que Layda Sansores mañosamente no la resolvía, la mantenía en el congelador por si el alcalde en un arrebato de protagonismo se le salía del huacal. Habrá que sumar las observaciones que le ha enviado la Auditoría Superior de la Federación y que suman decenas de millones de pesos sin comprobación.
El apresurado nombramiento de Pablo Gutiérrez como “coordinador estatal para la defensa de la transformación y la soberanía nacional” en Campeche, que lo ponía en la antesala de la candidatura a gobernador fue otro espejismo. Layda Sansores lo hizo a manera de decir “ya te cumplí y no se pudo, ahora apoya a quien vaya a quedar de candidato”. Considerando que Pablito estuvo de rodillas estos 5 años de inútil Sansorismo, no le quedará más que aceptar. Lo tienen pisado, y lo sabe.
¿6 AÑOS MÁS DE NEFASTO Y RAPAZ SANSORISMO?
El registro de Gerardo “Seso Loco” Sánchez Sansores tampoco debió tomar por sorpresa a la cúpula de Morena. Si en su trayectoria política Layda Sansores sin recato traicionó al PRI, PAN, PRD, y Movimiento Ciudadano, era de esperarse que también lo hiciera ahora. Las dos cartas de la mandataria para su sucesión son su sobrino y su amiga Liz Hernández, en ese orden.
Sabe que impulsar la candidatura del sobrino Seso Loco, con dinero del erario, le garantiza seis años más de rapiña, poder e impunidad a la familia Sansores, que busca establecer su cacicazgo en la entidad. Pero si aquello del género llegase a ser factor de impedimento, Liz Hernández sería el relevo idóneo, pues carece de inteligencia, experiencia y contactos políticos, por lo que estaría totalmente a merced de Layda, quien continuaría gobernando hasta el 2033.
Es de esperarse que ambos aspirantes, Liz y Seso, ratificarían al mismo gabinete que desde hace 5 años depreda la entidad, pero ¿aguanta Campeche otros seis años de nefasto y rapaz Sansorismo? Usted tiene la respuesta. Por lo pronto ya se adelantan lemas de campaña para ambos: “por otros seis años sin un peso, vota por el Seso” o “para que gobierne una aprendiz, vota por Liz”. Qué terrible.

