EL RECHAZO CIUDADANO A LAYDA SANSORES QUEDA EVIDENTE EN LAS ENCUESTAS
Los números no dejan espacio para interpretaciones optimistas. Al cierre de 2025, las encuestas nacionales y locales colocan a Layda Sansores entre las gobernadoras peor evaluadas del país, reflejando un rechazo ciudadano que ya no puede calificarse como circunstancial. No se trata de una medición aislada ni de un mal mes, sino de una tendencia constante que se ha repetido a lo largo del año.
FactoMétrica ubica a la mandataria campechana en el lugar 27 de 32, con apenas 32.88 por ciento de aprobación general, y con resultados todavía más bajos en temas clave como inseguridad y combate a la corrupción. Cripeso la coloca aún peor, en el lugar 29, dentro del grupo de los cinco gobernadores con menor respaldo ciudadano. Incluso ejercicios previos de 2025, como Mitofsky, muestran niveles de reprobación superiores al 56 por ciento. Cuando distintas encuestadoras coinciden en un mismo punto, el mensaje es claro: la mayoría de los campechanos desaprueba su gestión.
Este rechazo no surge del vacío. Las encuestas señalan áreas específicas donde el gobierno estatal no convence: seguridad, transparencia y desempeño general. Mientras el discurso oficial insiste en logros y avances, los ciudadanos expresan en los números una percepción distinta, marcada por la desconfianza y el desencanto. El contraste entre la narrativa gubernamental y la opinión pública es cada vez más evidente.
La pregunta ya no es si las encuestas están equivocadas, sino cuánto tiempo más se puede ignorar lo que reflejan. Cuando un gobierno permanece de forma recurrente en los últimos lugares de aprobación nacional, el problema no es la medición, es la gestión. Y los números, una vez más, exhiben el rechazo ciudadano al desempeño de Layda Sansores.






