Opinión

SOMOS LA RESISTENCIA | MORENA Y LA MUERTE: LOS ACTOS COTIDIANOS EN EL PAÍS | Por: Víctor Alberto Améndola Avilés

Trece muertos de un accidente de una de las “obras insigne” del Obradorato.

En otro país del mundo, habría escándalo y desolación. Habría renuncias, investigaciones y sin duda, esa parte de la oposición que ahora es gobierno, ya habría salido a gritar: “asesinos, criminales, delincuentes, corruptos”…

Hoy esos mismo que en el pasado hicieron de la vileza su fuente inagotable de botín político, callan.

No importan las grabaciones de los aliados y cómplices de los hijos del ex presidente.
No hubieran sido los hijos de Enrique Peña o de Felipe Calderón.

Pero más allá de eso, ¿Dónde ha quedado nuestra capacidad de indignación? ¿En qué momento México y sus ciudadanos aprendimos a ver a la muerte como invitada cotidiana en la misma sala de nuestras casas?

Las ejecuciones siguen; los desaparecidos aumentan; el sistema de Salud, colapsado, sigue siendo razón y motivo de muertes que al régimen parece no importar. La deuda pública a más del doble: 200 años de vida independiente fueron un chiste con 7 años de “Transformación”.

En lugares como Campeche, el gobierno estatal desgobierna en una miserable mezcla de descomposición social y económica.

Depredación, degradación y depravación. Y aun, con todo eso, algunos aplauden y hasta echan “likes” y “me encanta”.

La sumisión de algunos en el pueblo es de pena ajena.
El Obradorato convirtió a un enorme sector de la sociedad mexicana en un grupo de aparentes limosneros, que a cambio de becas y seudo apoyos económicos directos, le ha permitico a la 4T sangrar a saciedad a esa misma red de ciudadanos, cuya vulnerabilidad es ahora más frágil, y que ese flujo de dineros a cuenta de deuda pública, solo encubre sus carencias más evidentes.

No debemos quedarnos tan solo en la crítica, pero si llamar a la reflexión.
En Campeche se debe trabajar para construir un gran polo de alianza opositora. Uno que contraste con esta gerontocracia perversa, corrupta y decadente que gobierna Campeche.

Una nueva generación, alejada de foráneos y de filibusteros que sangran, roban y hurtan a saciedad.

Estaremos en ello.

¿Mientras?
Mientras… lamentablemente, seguiremos contando los muertos, producto de la corrupción de unos y de la indolencia de otros.
V. Améndola
Rōnin

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