EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR | 28 DE AGOSTO DE 2025
GOBERNADORA MISÓGINA Y ABUSIVA
Abusando del poder, Layda Sansores ventiló desde su Martes de Jaguar su versión del accidente vial de la presidenta del DIF Municipal, Martha Camacho. Como si fuera fiscal y dueña de la verdad, la linchó públicamente y la acusó de manejar en estado inconveniente cuando atropelló a un motociclista, al que dijo, dejó abandonado y que huyó. Mentiras y más mentiras.
La realidad fue que Camacho tuvo un accidente vial, pero atendió al lesionado y solucionó legalmente el incidente en que se vio involucrada. ¿Por qué miente la corrupta octogenaria? Además de abusar de su poder, violentó la integridad de la involucrada e incurrió en daño moral, porque desprestigió públicamente a la funcionaria municipal e incitó al odio en su contra. ¿Eso no es misoginia? No está de más decir que cometió también violencia política en razón de género.
¿Quién sanciona las ilegalidades de Layda Sansores? Le deberían poner un censor que regule sus actos y dichos para que deje de pisotear las leyes, el Estado de Derecho y las garantías constitucionales de los ciudadanos. Que no busque responsables de delitos de odio. Su arbitraria y abusiva conducta es la causa del enorme repudio que le expresan en redes sociales.
¡MUCHAS GRACIAS ALITO!
Lo ocurrido ayer en el Senado, es un reflejo de la realidad que se vive en México. Los ciudadanos ya están hartos de las mentiras de los gobiernos de Morena, de su falta de resultados y de su corrupción abusiva y desmedida. Se ha perdido la esperanza, y lo que es peor, la inseguridad, producto de las complicidades oficiales, cada vez está más desbordada.
El abuso de los senadores morenistas y su incumplimiento de acuerdos con otros partidos ayer se tradujo en empujones y golpes. Alejandro Moreno puso en su lugar al corrupto, cínico y cobarde Gerardo Fernández Noroña. Es cierto que no se debe llegar a los golpes, pero cuando no se escuchan los reclamos, no queda otro camino que hacerse escuchar. Por eso ayer los comentarios en redes sociales agradecían a Alito el bofetón que le dio a Noroña.
En Campeche siguen sin atenderse los reclamos de Atasta, que exigen una subestación eléctrica. En Carmen siguen sin atender las quejas de los taxistas. En la capital se niegan a liquidar a decenas de policías que fueron injustamente despedidos. La sordera de Layda Sansores no tardará en reflejarse en reclamos, mentadas de madre y agresiones. Qué pena que sólo así entienda.