Opinión

TERRORISMO DE ESTADO

El Gobierno de la 4T ejerce terrorismo de Estado contra las garantías ciudadanas. Ya no solo va contra los medios y los periodistas críticos, ahora también encarcela a los ciudadanos valientes

El periodista Rafael  “Lafita” León Segovia fue detenido en Veracruz; bajo los cargos de “terrorismo, encubrimiento y delitos contra instituciones de seguridad”, que en realidad son solo excusas que encontró la gobernadora morenista Rocío Nahle, para silenciar la voz incómoda que representaba el comunicador a través de sus reportes de nota roja.

En Michoacán una ciudadana identificada solamente como Cristina “N”; fue detenida también por el delito de “ataques al honor a través de medios cibernéticos”, por publicaciones realizadas en redes sociales contra un servidor público del Municipio de Nuevo Parangaricutiro.

No son dos casos aislados ni son producto de autoridades locales intolerantes a la crítica pública.

En realidad son pruebas contundentes de que este Gobierno de la 4T ha extraviado el rumbo. Se olvidó de sus compromisos a favor de la libertad de expresión, de la libertad de prensa y de la pluralidad de la crítica, para convertirse en un censor intolerante que persigue por igual a quienes se atrevan a observarle sus defectos, así sean periodistas profesionales, o ciudadanos en el ejercicio de sus derechos.

En Campeche, el periodista Jorge González Valdez padece el acoso judicial y la persecución de la peor gobernadora que ha tenido Campeche en toda su historia. Junto con su séquito de jueces y magistrados serviles y agachados, se llegó al extremo de prohibirle su derecho a ejercer el periodismo, y lo obligan a informar a un censor judicial que és lo que debe publicar y qué no.

A simple vista, estos tres ejemplos evidencian un alarmante retroceso en cuanto a nuestros derechos civiles, humanos, constitucionales, universales y ciudadanos.

Un Gobierno que se precia ser de izquierda, que llegó al poder abanderando las causas sociales, hoy ha dado un vuelco radical y es ese mismo Gobierno el que persigue y pisotea esos derechos que antes defendía con gran pasión.

El Gobierno de la Cuarta Transformación está ejerciendo un terrorismo de Estado en contra de las garantías ciudadanas. Ya no solo va contra los medios y los periodistas críticos, ahora también encarcela a los valientes ciudadanos que se atreven a denunciar públicamente los abusos de sus autoridades.

No son inventos, no son imaginaciones ni tampoco son ganas de ‘joder’ a los gobernantes. Son éstos los que se han quitado la máscara y que ahora afloran su verdadero rostro represor, violentador, censor e intolerante, que abusa de su poder para mantener pisoteados a los ciudadanos.

Algo que antes condenaban y que ahora practican como lo peores.

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