Opinión

PERSECUCIÓN AGRAVADA

Hacen bien esos diputados en ampararse, pues ya hicieron cuentas y corroboraron que no va proceder su reforma a la Constitución Política del Estado para reactivar el fuero.

Son cinco los diputados locales morenistas que se han acogido a la protección de la justicia federal para evitar ser detenidos por los órganos de represión de la gobernadora Layda Sansores.

Se trata de José Antonio Jiménez Gutiérrez, Omar Alberto Talango Cervantes, Ismael López Garcés, Gaspar de Jesús Nah Miss y María del Carmen Ávalos Trujillo, integrante ésta última del Partido Verde Ecologista de México.

Y hacen bien esos diputados en ampararse pues ya hicieron cuentas y corroboraron que no va proceder su reforma a la Constitución Política del Estado para reactivar el fuero.

No va pasar siquiera el primer filtro que es la aprobación de la mayoría de los cabildos. Los siete ayuntamientos gobernados por Morena ya se pronunciaron en contra de “cualquier intento de regresar el fuero”, por lo que el decreto no entrará en vigor.

Recurrir al amparo no solo va protegerlos de cualquier intento de aprehensión promovido por la gobernadora, sino además confirma que en Campeche sí hay persecución política y que la señora Sansores ha desestimado los llamados de la presidenta Claudia Sheinbaum a “serenarse”. Por el contrario, intenta imponer su autoridad, a costa de lo que sea para controlar al Poder Legislativo.

Pero la inclusión de la diputada María del Carmen Ávalos Trujillo al grupo que encabeza Toñito Jiménez, le concede la ventaja numérica en cuanto a la integración de las bancadas, pues ya son 11 contra los 10 de Movimiento Ciudadano, así que aunque los otros seis morenistas “leales” a la gobernadora hagan berrinches y pataleos, seguirán siendo minoría y el “rebelde” Antonio les seguirá ganando la partida.

En la agenda legislativa está una propuesta polémica de la gobernadora Sansores. Pide que se haga magistrado numerario al sonorense Fernando Oceguera Miramontes, cuñado de Rodolfo Sánchez Sansores, quien es sobrino de la gobernadora.

Esa propuesta tiene el rechazo de la bancada opositora, pero los morenistas no se han pronunciado al respecto. Por lógica, sin embargo, deberán oponerse a ese exceso de poder, porque si lo autorizan, estarían poniendo sus cabezas en las manos de quien puede ser su verdugo, como lo está siendo el presidente del Poder Judicial, el poblanito Juan Pedro Alcudia, por quien dieron cara y sacaron el pecho parta validar ese aberrante nombramiento.

¿Volverán a cometer el mismo error?

Solamente ellos lo saben, pero también conocen a la perfección a qué se exponen si le dan más poder a la gobernadora, quien ya demostró que no acepta más solución a este conflicto, que con la cabeza de sus enemigos en una bandeja de plata, como Salomé, la hijastra del emperador Herodes Antipas cuando pidió la cabeza de Juan el Bautista.

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