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MANIPULACIÓN DE MASAS

Hay que saber dividir los ámbitos del deporte y de la vida pública y no mezclarlos con fines de manipulación. Y eso están haciendo nuestros políticos: tratan de capitalizar esos triunfos para apropiárselos…

Doña Chela llegó a su reunión vespertina con sus amigos totalmente afónica. En su rostro aún se veían los estragos de una noche de festejo, que, a sus ya 60 años, no le garantizaban días de paz y tranquilidad sino de cruda, pero crudísima realidad. Aun así, se atrevió a sacar su matraca y su banderola para gritar a viva voz: “arriba los Piratas”.

Don Memín la miró asombrado y divertido, y supuso que, al igual que cientos de fanáticos del deporte rey, había terminado los festejos en el malecón, en los alrededores del monumento a Justo Sierra danzando las cumbias e himnos que se escuchan en el estadio durante los partidos del béisbol. Pero pensó que por la profundidad de sus ojeras y la palidez de su rostro lo que doña Chela debía cantar es el son de “ojitos mentirosos”.

–“No pierde vigencia ese ancestral apotegma de que al pueblo pan y circo” reflexionó en voz alta el rechoncho bolero, provocando con ello la reacción iracunda de su querida comadre.

–“¡Ya vas a empezar a sacar tus amarguras y traumas! –lo regañó—deja que el pueblo disfrute a sus anchas estos escasos momentos de satisfacción y felicidad. ¡No sucede todos los días, y el hecho de que el equipo que nos representa demuestre a todo mundo que es ganador y que se puede vencer la adversidad, debe servirnos como ejemplo para también superarnos!” remató.

El poeta Casimiro coincidió con don Memín, pero justificó la actitud de doña Chela, porque como el común denominador del pueblo, pertenece a una masa fácilmente manipulable por la pasión del deporte. Bien decía Marx que la religión es el opio del pueblo, pero si en sus tiempos se hubieran practicado estos deportes masivos, habría dicho que también el béisbol y el fútbol causan esos efectos de manipulación popular”.

–“La verdad es que es una alegría contagiosa, medió el viejo Julián. Ya llevamos 21 años sin el gusto de ver campeón a nuestro equipo y se ha dado un paso trascendental para alcanzar esa meta, pero es cierto que hay que saber dividir los ámbitos del deporte y de la vida pública y no mezclarlos con fines de manipulación. Y eso están haciendo nuestros políticos: tratan de capitalizar esos triunfos para apropiárselos y presumirlos como si ellos lo hubieran logrado”.

–La única masa que se deja manipular, respondió contrariada doña Chela, es la que utilizo para hacer mis tortillas, penkuches y gorditas, que no me salgan con que solamente por apoyar con júbilo a nuestros piratas ya me afilié al partido guinda o ya soy simpatizante de la Tía gobernanta. Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa, como diría el filósofo champotonero. Si nuestros filibusteros logran el campeonato y el “rey de reyes” claro que voy a ir otra vez al malecón a festejar, pero si por allá me encuentro a uno de esos políticos farsantes y oportunistas, no voy a perder la oportunidad de gritarle sus verdades y externarles mis reclamos” amenazó.

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