¿JUECES SUPEDITADOS?
Esos jueces y magistrados “electos por el pueblo”, según la narrativa demagógica cuatrotera, en realidad van a apuntalar el poder totalitarista de este régimen morenista…
Fiel a su estilo y a su costumbre de hacer ostentación de su riqueza, como lo ha demostrado con su lujoso reloj Cartier de más de 500 mil pesos, el cinturón Christian Dior que cuesta 40 mil 616 pesos o sus zapatos Luis Vuitton con valor de más de 24 mil pesos, la gobernadora Layda Sansores hizo gala de sus más recientes adquisiciones: los jueces y magistrados federales que entrarán en funciones este lunes 1 de septiembre.
En sus redes sociales, la mandataria compartió una fotografía en la que aparece reunida con los magistrados y jueces de distrito surgidos de la elección judicial que ha resultado ampliamente cuestionada.
Aseguró que los nuevos funcionarios “cuentan con todo nuestro respaldo para cumplir con esta trascendente encomienda en beneficio del pueblo de México en el Estado” y destacó que a partir del 1º de septiembre inicia una nueva etapa en materia de justicia, tan anhelada por la ciudadanía.
La realidad es otra como bien todos sabemos. Esos jueces y magistrados “electos por el pueblo”, según la narrativa demagógica cuatrotera, en realidad van a apuntalar el poder totalitarista de este régimen morenista que ya demostró en infinidad de ocasiones que la división de poderes y la autonomía real de cada uno de ellos no forma parte de sus convicciones ni de su pragmatismo.
Para empezar fue una visita innecesaria, desde varios puntos de vista. De entrada, se trata de dos ámbitos de Gobierno totalmente distintos. Ellos, los magistrados y jueces de distrito, pertenecen a la jurisdicción federal y son de un poder diferente al que representa la señora Sansores. La ausencia de ética es otra característica y no se diga de la falta de respeto que le tuvo cada uno de ellos a su investidura.
¿Qué necesidad había de regarle a la mandataria esa visita de cortesía, que en realidad tiene toda la pinta de la confirmación de la sumisión a que se someterán en sus resolutivos a partir de pasado mañana?
La gobernadora Sansores ha hecho lo que quiere con los magistrados y jueces del Poder Judicial del Estado. Mal presagio resulta que los juristas que tendrán a su cargo la revisión de las sentencias estatales, las cuales son manipuladas al criterio y gusto de la mandataria, se hayan puesto a sus órdenes, quizá para garantizarle que cumpla a plenitud todas sus obsesiones de venganza.
Porque si a algo se ha dedicado realmente la gobernadora de Campeche es a litigar en los tribunales, no a gobernar ni a resolver los problemas del Estado. Ha de estar totalmente satisfecha sin embargo, porque ya logró el control del Poder Judicial que tanto ambicionaba.
Cierto es que los resolutivos de esos magistrados y jueces federales no es el definitivo, pues aún existen otras instancias superiores, pero en el entendido que todos tienen el mismo origen y también el mismo objetivo, podemos concluir que en Campeche y en el país hemos perdido la protección de la justicia federal. Y eso es más que lamentable.