EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 30 DE AGOSTO DE 2025
MORENA, CIRCO DE HIPÓCRITAS Y CÍNICOS.
Como si integraran un circo de hipócritas y cínicos, porque olvidan la larga cola que arrastran, los gobernantes estatales de Morena, incluida la impresentable Layda Sansores, se pronunciaron a favor del cobarde, grosero y abusivo senador, Gerardo Fernández Noroña, y condenaron la “agresión física y verbal” que sufrió. Olvidaron condenar las agresiones que cometió este sinvergüenza abusando de su poder contra la senadora Lilly Téllez.
Decimos que es un circo de hipócritas y cínicos porque hablan de agresiones verbales y olvidan el largo historial que arrastran. Por ejemplo, Layda Sansores abusó del fuero por más de dos décadas para insultar a presidentes, senadores, diputados y gobernadores, ante su “falta de argumentos y autoridad moral”. Y qué decir de Fernández Noroña, que muchos años usó “la violencia física como herramienta política”.
Peor aún, señalan que “dichas conductas son inaceptables en una democracia, vulneran el respeto institucional y obstaculizan el diálogo”. Olvidan que no puede haber democracia cuando se persigue a críticos y opositores; que no puede haber respeto institucional cuando el Ejecutivo tiene sometidos al Legislativo y Judicial; y que, si no se obstaculizara el diálogo, no habría necesidad de llegar a la agresión. Morena, sin duda, es un circo de hipócritas y cínicos.
AUTORIDADES SOLO SIRVEN A MORENA.
Layda Sansores y los demás gobernantes morenistas exigieron a “las autoridades” que “actúen con firmeza” y que no haya “impunidad”. ¿A cuáles autoridades se refiere? ¿A las que sirven a Morena o a las que sirven a los ciudadanos? Vimos como “las autoridades” se trasladaron al Senado a recabar la denuncia de Noroña, pero no las vimos apoyando, por ejemplo, a la joven Susan Saravia, a quien las mismas “autoridades” recomendaban desistir su denuncia. ¿Por qué ahí no exigió Sansores que se actúe con firmeza y no haya impunidad?
Tampoco vimos a “las autoridades” auxiliar a la empresaria ganadera Aracely Contreras Luna, pese a que denunció con nombres y apellidos a sus agresores y a que subía a redes sociales las agresiones que sufría en su rancho en Aguacatal, Carmen. Precisamente porque “las autoridades” no actuaron con firmeza, Aracely fue asesinada, su crimen sigue impune, ya “desaparecieron” a los testigos y Layda Sansores sigue sin exigir nada.
Más reciente, la presidenta del DIF Municipal, Martha Camacho, fue víctima de violencia política, daño moral e incitación al odio por parte de Layda Sansores, quien la culpó públicamente de manejar en estado de inconveniente, atropellar a un motociclista, dejarlo abandonado y huir. “Las autoridades” no recaban la denuncia, ni actúan con firmeza y Sansores sigue impune. Entonces ¿por qué exigir un trato especial para un cobarde como Noroña?