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EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 24 DE ENERO DE  2024

ABUD ACUSA A LAYDA DE ACOSO DEMENCIAL.

Porque cada historia tiene al menos dos versiones, y la que dio la octogenaria mandataria en su Martes de Jaguar no convenció a nadie, antier el exrector de la Universidad Autónoma de Campeche (UACAM), José Alberto Abud Flores, salió a dar la suya, con un mensaje en redes sociales que no dejó dudas sobre quién es la responsable de su arbitraria detención y destitución: Layda Sansores.

Abud Flores denunció que fue víctima de presiones desde su ingreso en 2022 “con la obsesiva, insistencia de incorporar a diferentes personas ajenas a la institución a puestos directivos. Continuó con mayores exigencias hasta ordenar ceder parte del patrimonio, me refiero al estadio universitario. Ante la educada negativa a cumplir con esas exigencias, optaron por escalar la agresión.”

El exrector José Abud denunció “la siembra de drogas” en el vehículo en que se transportaba, además que fue víctima de violencia verbal y física. Sostuvo: “soy inocente hasta que se demuestre lo contrario” y finalizó su mensaje apuntando a quien le orquestó lo que calificó como un “demencial acoso”: “Responsabilizo de cualquier otra agresión contra mi persona o de mi familia a quien encabeza la titularidad del Poder Ejecutivo en el Estado”. De eso nadie tenía duda.

NO HAY SUSTENTO LEGAL PARA DESTITUIRLO.

José Alberto Abud Flores expuso en su mensaje que “ninguna norma universitaria, estatuto o disposición interna establecen que la detención o vinculación a proceso penal sea condición para destituir en automático al rector.” Que en todo caso se trataba de una ausencia temporal del cargo, no de la institución.

“La Ley orgánica de la UACAM dispone expresamente que en ausencia que no exceda de tres meses, la o el rector será suplido por el Secretario General Académico. Si la ausencia excediera dicho plazo, el Honorable Consejo Universitario procederá a la designación de un nuevo rector… Nada de eso ocurrió conforme a derecho, por ello afirmo con toda claridad que no existía fundamento legal para destituirme. No existía causa institucional para precipitar un relevo y no existía justificación jurídica para violentar los procesos internos de la universidad.

El exrector denunció que se convocó a los consejeros universitarios a altas horas de la noche en un salón ajeno a las instalaciones de la universidad, el cual estuvo acordonado por patrullas de la policía estatal. “Así se consolidó el golpe artero contra la universidad, su autonomía y la dignidad de la comunidad universitaria”. No hay duda de ello tampoco.  

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