ACOSO DEMENCIAL
“Se evidenció la intervención indebida en la Uacam, que se conoce como injerencia en la vida interna de la institución educativa, que mancilló la autonomía universitaria…”
Después del contundente y preciso mensaje que envió el doctor José Abud Flores el pasado jueves por la tarde, en que dijo sin rodeos que sí hubo injerencia del Gobierno de la señora Sansores en la violación a la autonomía universitaria y en la imposición de una rectora cómoda (y por cierto muy apocada, pese a su gran “prestigio académico”), es muy probable que se acumulen más demandas y querellas en su contra.
Eso, muy aparte de las carpetas de investigación que de manera apresurada y servil está armando Loreto Verdejo Villacís, el fiscal “anti oposición”, que además ha cometido la “indiscreción” de filtrar algunas presuntas irregularidades administrativas de la UACAM, para inflar la versión de que el de Abud ha sido una administración deshonesta.
Hay más desvíos, más opacidad, más tráfico de influencias, más adjudicaciones a empresas de prestanombres, en suma, hay más corrupción en el Gobierno de la señora Sansores, pero eso no puede investigarlo el señor Loreto, porque bien se dice que no hay loco que coma fuego.
Decíamos que habrá más denuncias contra Abud Flores, porque todo el mensaje que dirigió el pasado jueves por la tarde, fue un duro golpe contra la estabilidad política de la señora gobernadora. Y ella puede argumentar violencia política en razón de género, delitos de odio, o incitación al odio y a la violencia. No tendría ninguna razón, ciertamente, pero eso es lo que menos le importa a los jueces. Ellos cumplen con la consigna y punto.
Tiene razón el doctor Abud cuando dice que el de la señora Sansores es un Gobierno arbitrario, abusivo y que “es adicto a someter”. Ejemplos abundan.
Agregó el doctor en Historia, que “se evidenció la intervención indebida en la Uacam, que se conoce como injerencia en la vida interna de la institución educativa, que mancilló la autonomía universitaria”.
Expuso que “esta actitud invasiva viene de tiempo atrás: data desde mi ingreso en 2022 con la obsesiva insistencia de incorporar a diferentes personas ajenas a la institución, a puestos directivos. Continuó con mayores exigencias hasta ordenar ceder parte del patrimonio, me refiero al estadio universitario”.
“Ante la educada negativa a cumplir con esas exigencias, optaron por escalar la agresión: una camioneta desconocida agredió al vehículo oficial de la UACAM en el que viajábamos varios directores, con la intención manifiesta de provocar un choque mayor y volcar nuestra camioneta”.
Pero este “demencial acoso”, ese “escenario grotesco” afirma Abud, se intensificó el 12 de enero, cuando fue detenido de manera arbitraria y cuando se pisoteó la autonomía universitaria y se designó de manera ilegal a una nueva rectora.
Duro el mensaje, pero totalmente cierto. Esperamos la respuesta de la presidenta Sheinbaum.

