Opinión

LA CATÁSTROFE

Esa malversación de 547 millones de pesos tan solo en recursos federales que no declaró, es la carta de recomendación que nos presenta Pablo para pedirnos que lo hagamos el próximo gobernador.

El Gobierno de la señora Layda Sansores pasará a la historia como el de peores resultados en todos los rubros: economía, seguridad, salud, educación, atención a los grupos vulnerables, atracción de inversiones, generación de empleos, apoyo a los sectores productivos, etcétera.

Y pese a la catástrofe que se vive en todos los sectores, la gobernadora Sansores sigue empecinada en concentrarse solamente en el tema político.

Su obsesión es no perder para Morena la próxima elección por la gubernatura, aunque viendo los antecedentes de sus pésimos resultados, pudiéramos creer que esa derrota sería simplemente una secuela lógica de su mal proceder.

Preocupa que la gobernadora Sansores esté más empecinada en aniquilar a sus adversarios políticos y en silenciar a los medios de información críticos, que en darle la vuelta a la situación económica y social que se vive en el Estado.

Pero más agobiante aún es percatarse que quien pretende suceder en el Gobierno a la señora Sansores, tiene los mismos antecedentes de pésimo desempeño administrativo, de arbitrariedades, autoritarismo y de manejo financiero ineficiente y poco transparente.

Nunca debemos de perder de vista que Pablo Gutiérrez Lazarus le desfalcó 360 millones de pesos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), entre 2015 y 2018, y que al SAT no le declaró 187 millones de pesos.

Esa malversación de 547 millones de pesos tan solo en recursos federales que no declaró, es la carta de recomendación que nos presenta Pablo para pedirnos que lo hagamos el próximo gobernador.

Pero con los cinco años que ya llevamos de Layda Sansores, en donde la situación es catastrófica, deberíamos pensar mejor en a quién le damos nuestro voto.

Quizá no haya continuismo político sansorista si Pablo Gutiérrez gana la elección, pero habrá continuidad en el pésimo desempeño, en los malos resultados en todos los rubros, en el autoritarismo y en la nula transparencia, tal y como nos han gobernado hasta ahora los de la 4T.

Lo peor es la desidia y el desinterés ante los problemas que realmente importan. Por ejemplo, campesinos maiceros reportan el siniestro de 70 mil hectáreas de cultivos en perjuicio de más de 10 mil productores. Y si bien es cierto que contra los factores climáticos no es posible luchar, lo que les preocupa es si el Gobierno cubrió los seguros catastróficos que le  correspondía hacer.

Se pudieron “ahorrar” ese dinero y no desembolsar las primas correspondientes para asegurar los cultivos de los campesinos maiceros, quienes, habrá que precisar, sí aportaron su parte con toda oportunidad.

Ya plantearon el problema desde hace un mes y no les han respondido. Y eso significa que en la Secretaría de Desarrollo Agropecuario no cumplieron con su parte, por lo que la pérdida será irrecuperable.

Un Gobierno que no cubre los seguros catastróficos de los campesinos maiceros, con lo que los hunde en la miseria, es ese mismo Gobierno que ha llevado a la catástro9fe a todo el Estado.

Es el Gobierno de Layda Sansores.

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