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EXPEDIENTE | CONFRONTACIONES AGRAVAN DIVISION EN MORENA

¿Alguien sabe bajo qué piedra está escondido el dirigente estatal de Morena, Erick Alejandro Reyes León y qué papel desempeñó durante el encontronazo entre la secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Marcela Muñoz Martínez, y el virtual candidato de Morena a la gubernatura, Pablo Gutiérrez Lazarus?

Porque si en algo coincide más del 90 por ciento de la militancia, es que la gobernadora Layda Sansores y el chilango Reyes León, conforman los dos lastres más pesados que podrían hundir al barco guinda en las elecciones que se avecinan.

Son los propios morenistas los que han pedido la cabeza de Erick Reyes, y un gran sector de la militancia guinda ve con simpatía la eventual solicitud de licencia de la gobernadora Sansores, para generar otro clima político en el Estado y superar estas confrontaciones internas que abonan a un riesgo de derrota, como oportunamente advierten varias casas encuestadoras.

Tiene qué ver en ese hipotético escenario ciertamente, el bajo perfil que sigue mostrando el propio Gutiérrez Lazarus. Su personalidad timorata, su discurso acartonado, sin fuerza y sin convicciones, así como los personajes de que se está rodeando en los municipios, lo convierten día a día en un candidato más débil, incapaz de convencer a los propios militantes de su partido, quienes lo ven como un arribista y un foráneo que quiere encabezar otro sexenio de saqueo en la entidad.

El golpe que le propinó la secretaria de Seguridad, Marcela Muñoz es contundente: Pablo es responsable del incremento en la incidencia delictiva en Ciudad del Carmen; es culpable de que sea la ciudad más insegura de la entidad, y de que las ejecuciones se hayan incrementado en esa zona.

Nadie puede negar en este caso que Marcela tiene razón, lo que no se dice es si el reclamo provino de las diferencias que hay entre ambos por el control de la plaza. Porque hay quienes aseguran que la guanajuatense respalda a un grupo, y el alcalde con licencia le dio su apoyo al otro. Resultado: más de 31 ejecutados tan solo entre junio de 2025 y junio de 2026.

¿Qué dijo al respecto la gobernadora en su programa del Martes del Jaguar pasado? Absolutamente nada. Es más, a su segmento “Campeche seguro” le recortó varios minutos, eliminó los supuestos logros, y no mencionó en absoluto a su querida Marcela.

¿Fue a petición de Pablo? ¿Ya está la cabeza rubia de la jefa policiaca en la bandeja del virtual candidato de Morena a la gubernatura?

Puede ser.
Porque aún falta la otra condición de Pablo para consolidar sus compromisos con la gobernadora: quiere que su mamá, Rosemarie Lazarus Jaber sea la candidata de Morena a la alcaldía carmelita. Y no es que Pablo no confíe en nadie más, es que ya se encaprichó y no va quitar el dedo del renglón.

¿Qué pasará si no se lo conceden? Ese es el quid del asunto.

Porque si de nepotismos hablamos, hay que observar lo que está pasando en Champotón, donde Claudeth Sarricolea Castillejos solicitó licencia para separarse del cargo, ya que buscará la candidatura a diputada federal por el Segundo Distrito, pero al mismo tiempo quiere que su esposo, Luis Ruibal Santini, quien ha sido el poder tras el trono durante los seis años que la exalcaldesa gobernó el Municipio, pero ahora quiere quedarse con el negocio completo. ¿Le van a decir que no?

Porque si así fuera, la senadora Martina Kantún tampoco podrá imponer como candidata a la alcaldía de Calkini, a su hija, la exdiputada Iraydé del Carmen Avilés Kantún, quien por cierto ya fue placeada públicamente por la propia gobernadora durante su más reciente gira por ese Municipio.
Así que el razonamiento morenista es: o todos coludos, o todos rabones. No se vale que en un lado se respalde el nepotismo, y que en otro se le combata. Y con este criterio comulga ampliamente Pablo Gutiérrez Lazarus para ceder la candidatura a la alcaldía isleña su madre.

Y a todo esto, ¿dónde está el dirigente estatal de Morena, Erick reyes León, quien supuestamente debe estar al pendiente de que los procesos internos en ese partido se desarrollen en paz, sin contratiempos y sin riesgos de fractura?

¿Es cierto que fue el propio Reyes León el que “le calentó la cabeza” a Pablito para que se lanzara duro contra Marcela? Recuérdese que el saltimbanqui chilango tiene cuentas pendientes con la guanajuatense, y lo que menos desea es que la ratifiquen seis años más en el cargo.

Lo que se aprecia entonces es que hay conflictos internos por todos lados. Diputados morenistas que desertan por diferencias con Erick Reyes o con el pastor Antonio Jiménez, cuadros valiosos como el exdiputado y exdirector de la Artec, Jorge Luis López Gamboa que se ponen la playera naranja, y otros más que silenciosamente se han retirado del partido oficial porque ven que el barco se está hundiendo y que no hay nadie en el timón.

Y eso que aún no inicia el proceso para designar candidatos, en donde se van a dar hasta con la cubeta y en donde las deserciones se van a multiplicar por todos lados. Al tiempo.

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