Opinión

EL CURIOSO ORIGEN DEL FUERO

Cuando desaparecieron el fuero prometieron que iba a acabarse la impunidad, pero el paso de los años hemos visto que esa impunidad sigue más viva que nunca.

Don Julián, que es muy afecto a la buena lectura y quien además, a pesar de sus más de 90 años nunca pierde la oportunidad de aprender algo nuevo, preguntó a sus contertulios si sabían el verdadero origen de la palabra fuero.

El poeta Casimiro, uno de los más letrados del grupo y quien además es catedrático de Literatura en varios planteles de educación media superior, respondió que sus orígenes se remontan a la inmunidad parlamentaria del derecho europeo  de los siglos XV al XIX, adoptado formalmente en nuestro país en 1812 para proteger a los legisladores de represalias o persecuciones del Poder Ejecutivo.

–“Lo que también sé, agregó el bolero don Memín, es que en 2016, cuando nos gobernaba el tal Alito, se legisló a nivel local para su desaparición, con el discurso de que buscaban acabar con la impunidad de los servidores, aunque todos sabemos que esa impunidad se ha mantenido tengan fuero o no los diputados y los funcionarios” señaló.

–“Bueno, pues el origen de la palabra fuero, disertó el viejo gurú del grupo, se remonta al año 1867 aproximadamente, cuando el general Severo del Castillo, jefe del Estado Mayor de Ejército Imperial fue condenado a muerte y su cuidado quedó a cargo del coronel Carlos Fuero, quien había sido su alumno en la academia militar.

La noche previa al fusilamiento, Severo del Castillo solicitó la presencia de un sacerdote y a un licenciado para dejar su testamento en orden y confesarse antes de morir, pero el coronel Fuero se negó, y le pidió que personalmente fuera a buscarlos, por lo que permitió la salida del general y él tomó su lugar en la celda, advirtiéndole a su superior, el general Sóstenes Rocha, que si Castillo no llegaba para la madrugada tomaría su lugar y lo fusilarían a él.

Al llegar la mañana, del Castillo regresó a enfrentar su destino después de atender sus pendientes. Sóstenes Rocha, conmovido por el valor de la palabra de estos hombres, difundió la historia hasta que llegó a oídos del presidente Juárez, quien decidió perdonarle la vida.

En ese entonces, la palabra «fuero» fue acuñada para denominar el beneficio obtenido a cambio de empeñar la palabra” concluyó.

–Interesante tu narración, le dijo doña Chela al viejo Julián. No cabe duda que todos los días se aprende algo nuevo. Ojalá que nuestros políticos tuvieran una ínfima parte de ese valor civil y de ese compromiso de palabra. Si así fuera, no habría tanta corrupción” remató.

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