PUNTO 4T | CARTA ABIERTA | BAJO EL YUGO DE LAYDA | POR: JORGE NÚÑEZ
Campeche vive una crisis política sin precedentes. Layda Sansores ha instaurado un régimen de persecución sistemática. Como señala el periodista Jorge González, la gobernadora se ha confrontado con todos: policías, estudiantes, periodistas, ciudadanos y sector académico.
Claudia Sheinbaum pide serenidad y paciencia, mientras Ricardo Monreal advierte sobre el daño profundo a la unidad e imagen del partido.
Pero el analista Víctor Amendola define esta situación como la crónica de una crisis anunciada, marcada por la degradación política y un autoritarismo que asfixia al estado.
El detonante de la fractura interna fue la imposición de una deuda de mil millones de pesos. José Antonio Jiménez Gutiérrez, presidente morenista del Congreso, pidió analizar alternativas, lo que desató la furia de la mandataria.
Tras la ruptura de diez de los dieciséis diputados de Morena, la fiscalía cercó el Palacio Legislativo, obligando a Jiménez Gutiérrez, Omar Talango Cervantes e Ismael López Garcés a dormir en el recinto por temor a detenciones arbitrarias.
En un acto de sumisión, los alcaldes Pablo Gutiérrez Lazarus, Claudeth Sarricolea, Magdalena del Socorro Jiménez Pacheco, Mariela Sánchez Espinoza, Juan Carlos Hernández Rath, Guadalupe Acevedo Rodríguez y Jaime Muñoz Morfín se lanzaron contra el Legislativo para oponerse a la restitución del fuero, una medida que irónicamente había eliminado Alito Moreno en 2016.
Mientras tanto, el dirigente estatal morenista Erick Alejandro Reyes León tilda de traidores a los legisladores, llamándolos despectivamente “Che Guevara campechanos”.
La opacidad presupuestal denunciada por la diputada priista Ariana del Rocío Rejón y los ataques contra el rector de la Universidad Autónoma de Campeche, José Alberto Abud Flores, muestran un gobierno fallido.
Analistas como José Perdomo ven en Campeche un laboratorio de rebelión ante la falta de autoridad de la dirigente nacional Luisa María Alcalde.
En este torbellino político la realidad es que Layda, aliada de Andrés Manuel López Obrador, está provocando su propio fin, confirmando el retroceso democrático en ese estado del sureste del país.
Los ciudadanos observan con cautela el miedo imperante con este desgobierno. El autoritarismo de la morenista ha derivado en una purga hitleriana que está destruyendo Campeche, abriendo el camino a que el Congreso la destituya.
Una salida provocada por ella misma.
Y sí, toda esta inestabilidad pavimenta el camino para una derrota electoral frente a Movimiento Ciudadano.


