LA PESADILLA QUE VIENE
Este Gobierno no le atina a nada. Emocionó ver la llegada de más de 100 camiones chinos y nos imaginamos que ahora sí vamos a tener un servicio de primera, pero pasan los días, y nada…
Doña Chela estaba sumamente preocupada porque está por fenecer el plazo fijado para que los nuevos camiones chinos dejen de proporcionar el servicio de transporte gratuito, y ella no había podido obtener su tarjeta recargable con la cual podrá pagar cada vez que aborde una unidad.
–“Ya me cansé de recorrer los Oxxos y las agencias de cerveza donde dijeron que iban a vender las benditas tarjetas y nada que lo consigo”, se quejó, y advirtió que está a punto de convocar a sus vecinos a secuestrar algunos de esos camiones para exigir que haya orden en el sector.
–“Ten cuidado con lo que dices y haces, le aconsejó su compadre el bolero don Memín. Este Gobierno es de armas tomar, ya viste que a los ruleteros carmelitas los agarraron a toletazos y les lanzaron gases lacrimógenos por atreverse a exigir que se combata a los piratas del transporte. A ti te pueden encarcelar por incitar al desorden público” alertó.
–“El monopolio de la violencia y del abuso de poder es exclusivo de nuestros gobernantes, coincidió el poeta Casimiro. Por eso es que Pablito, el alcalde carmelita puede violar las leyes poniendo sus camiones, taxis y pochimóviles a funcionar, pero si un pobre campesino del Camino Real se atreve a llevar gente en su triciclo y cobrar por ello, de inmediato lo detienen y aseguran su unidad. La aplicación de la ley es muy dispareja, y los ciudadanos tenemos todo por perder”, remató.
–“Ciertamente que es un tema sensible el que tiene que ver con el transporte, respaldó don Julián, y también es comprobable la ineptitud por parte de quienes están encargados del sector. No puede ser posible que no hayan podido fabricar las tarjetas recargables para abordar los camiones chinos, y que dejen en la incertidumbre a miles y miles de personas que dependen de esas unidades para llegar a sus escuelas o centros de trabajo. Tanta insensibilidad espanta, tanta ineptitud debe ser motivo de sanción” argumentó.
–“La verdad es que este Gobierno no le atina a nada. Nos emocionó ver la llegada de más de 100 camiones chinos y nos imaginamos que ahora sí vamos a tener un servicio de primera, pero ¿dónde están esos camiones? So90lo sirvieron para la vbitrina política del cuarto informe, pero después los escondieron y nadie sabe de ellos. Solo de burlan de nuestros sentimientos” se quejó.
–“Mire comadrita sino consigue pronto sus tarjetas para su camión, me ofrezco a llevarla en mi triciclo a cambio de una módica suma, pero si nos agarran los inspectores o la policía, usted paga la multa”.
Doña Chela no respondió, solo se encogió de hombros y decidipó marcharse a syu casa.