OPINIÓN: A FUEGO LENTO: ¿DE GUATEMALA A… GUATEPEOR? | Por Enrique Pastor Cruz Carranza
Romeo se despertó muy triste en las instalaciones de la Embajada de México en Guatemala y miró la foto en la cabecera de su mullido aposento con inmunidad diplomática, para soltar un infinito suspiro con su respectiva flatulencia mañanera y se cuestionó a sí mismo:
¿Qué estará haciendo mi EMPREATRIZ LAYDITA I en nuestro dominio feudal que nos heredó El Cacique Negro y nos “ratificó” el SUPREMO AMLO?
De inmediato y antes de colocarse sus prótesis dentales para no parecer al hablar un gallego-chiapaneco, se comunicó directamente al despacho del Dr. Juanito De la Fuente para darle el alto honor de informar a la Presidencia que, después de las filtraciones de 6 años de presuntos actos ilícitos con huachicol, tráfico de armas, maderas finas taladas en el ecocidio del Tren Maya, temas delicados con inmigración y trampolín de actividades vinculadas al narcotráfico, había descubierto que debía dedicar más tiempo maravilloso a su angelical noviazgo récord con su dulce caramelo LAYDITA.
La noticia cimbró los profundos cimientos de Palacio Nacional, activando una reunión urgente de gabinete para ejecutar estrategias de acotamiento de daños.
Se tenía que entender, asimilar con envidia de la buena y no del zacatecano Monreal, que frente a un amor tan limpio, sincero y puro, imposible de ser eclipsado por “Love Story” de Ryan O’Neal y Ali MacGraw, no se pueda colocar ni en línea paralela la leyenda exquisita de ROMEO de Chiapas y LAYDA Campehuache.
La Embajada donde se tejieron las trampas nupciales en la “Operación Antigua” para defenestrar a Santiago Nieto y salvar al pulcro, decente y fino caballero Alejandro Gertz Manero, ha sido desalojada y el dilema del “amor de lejos” ya se encuentra en el rancho cafetalero de Chiapas, donde Laydita y ROMEO empacan bolsas del aromático producto.
Esta historia de longevo noviazgo con demoledoras evasivas ante los arrebatos románticos en público y toreados cual Manolete entra en su momento crucial, pues el circo teatro bestial campechano podría culminar con su versión tropical de la pareja monárquica campechana, símil de la imbecilidad de la inolvidable Marthita y su Gran Danés Azul.
El querer regresar cantando hasta las puertas de la Casa Blanca: “Seré tu amante bandido, bandido”, la odisea de Miguel Bosé convertida en identidad de amor.
No importa que “El Arca de la 4T”, construida en los “Lagos Nemi infernales” del Calígula choco, esté convertido en el Titanic guinda que ha chocado con el iceberg Trump y lentamente se hunde, mientras la orquesta sigue tocando la música capciosa y pecaminosa de Chico Ché con su clásica rola “Los nenes con los nenes, las nenas con las nenas”, y la orgía inmoral de corrupción, latrocinio y demencias hormonales se expanden indiferentes al karma letal.
Cual basurero de toda decadencia humana, Campeche tendrá el abominable privilegio de ser escenario de esta historia de amores caninos, alegorías de intrigas palaciegas y “disfrutar” hasta el final del sexenio las más grandes experiencias sensoriales de las Sansores y sus infinitas excentricidades.
Al fin, ya de Palacio Nacional nos recetaron que debemos tener mucha serenidad y paciencia, penitencia de soportar la villanía de la monarquía de LAYDITA I y su consorte “amante oficial” ROMEO…
El vodevil del Jaguar será referente intergaláctico inimaginable del romanticismo animal racional terrestre.
¡Pobre Campeche!

