No dan una
Es un Gobierno fallido que no llegó al poder para resolver nuestros rezagos ancestrales, sino para satisfacer sus venganzas personales, sus odios y sus fobias…
Las cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) sobre la pérdida de empleos formales durante junio de 2025 son contundentes: Campeche ocupó el segundo lugar nacional en este rubro, con una caída de 6.3 por ciento. Solo está peor Tabasco, que registró una baja de 8.7 por ciento.
No son cifras, ciertamente, que deban festejarse, pero viviendo en un mundo de mentiras, de fantasías, de autoengaños y de aplausos rentados, es bueno de vez en cuando darse un golpe de realidad.
Que las instituciones oficiales hagan el trabajo de abrirle los ojos a nuestra clase gobernante, para corregir el rumbo que, evidentemente, no está dando resultados, o cambiar de guías, porque los que actualmente están al frente han resultado un rotundo fracaso.
También pueden hacerse ambas cosas: cambiar de rumbo y encontrar nuevos y mejores encargados del área que realmente se pongan a trabajar, en lugar de convalidar las mentiras y farsas que se han creado alrededor de la gobernanta para hacerle creer que todo marcha muy bien.
Si evaluamos rubro por rubro –lo que debe hacerse por cierto en cada informe de Gobierno, si no fuera porque todos los mandatarios han resultado más afectos a la lisonja fácil que a la verdad cruda—veríamos que en todos vamos mal, que esta Administración Sansorista no da una en ninguna parte.
No resuelve problemas, las crea o las complica; no genera empleos, los ahuyenta; no atrae inversiones, las condiciona a cambio de mochadas; no combate a la delincuencia, se alía con ellos; no mejora al sector salud, solo hace campañas de proselitismo; no hay avances en educación, solo retrocesos; no hay desarrollo económico, pero ha crecido la pobreza.
Los datos a la vista, y la propia percepción ciudadana coinciden en que el Gobierno de la señora Sansores ha resultado un total fracaso. Es un Gobierno fallido que no llegó al poder para resolver nuestros rezagos ancestrales, sino para satisfacer sus venganzas personales, sus odios y sus fobias. Nunca llegó con un plan o un proyecto de Gobierno. Se han dedicado a improvisar o por lo menos ya llevan cuatro años haciendo un “diagnóstico” para conocer los problemas existentes.
A dos años de que concluya esta nefasta Administración no se observa por ningún lado indicios de mejoría, por el contrario, cada vez hay más deterioro y por eso la decepción y el desencanto popular jugarán un papel protagónico a la hora de juzgar en las urnas a este pésimo Gobierno mentiroso y represor.