GOBIERNO PRIORIZÓ INTERÉS EMPRESARIAL Y NO EL DE LA CIUDADANÍA EN LA IMPLEMENTACIÓN DEL KO’OX, CRITICAN; “IMPROVISACIÓN Y DOBLE DISCURSO”
Funcionarios realizaron actos anticipados de autopromoción en lugar de ir a entregar tarjetas a las colonias
El diputado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Jorge Salim Abraham Quijano, calificó como lamentable y reiterada la forma en que el Gobierno de Morena ha manejado la implementación del sistema de transporte Ko’ox, pues la improvisación, la falta de profesionalismo y el doble discurso terminan por priorizar intereses de empresas transportistas por encima de la ciudadanía.
El legislador afirmó que no existe claridad ni coordinación al interior del Gobierno Estatal para operar esta estrategia de movilidad, lo que derivó en decisiones tomadas a puerta cerrada, sin consultar a las personas usuarias sobre aspectos clave como rutas, paraderos, transbordos y tiempos de traslado.
Abraham Quijano subrayó que lejos de poner en el centro a la población campechana, el Gobierno complicó el acceso al servicio al obligar a la gente a formar largas filas, desplazarse y gastar más dinero para obtener las tarjetas, cuando éstas pudieron haberse distribuido directamente en las colonias, por lo cual criticó que funcionarios hayan dedicado el mes reciente a realizar actos anticipados de promoción personal entregando juguetes y roscas en distintas colonias, en vez de atender de manera directa las necesidades reales de la ciudadanía relacionadas con el transporte público.
El diputado priísta señaló que si bien la modernización y la tecnología son bienvenidas, no deben imponerse por encima del bienestar de las personas, especialmente de los sectores más vulnerables como adultos mayores y personas con movilidad limitada.
Explicó que con los cambios de rutas hay usuarios que antes realizaban sus traslados en aproximadamente 40 minutos, y ahora podrían tardar más de una o incluso hasta dos horas, debido a los transbordos y tiempos de espera.
Abraham Quijano reiteró que el diseño y aplicación del sistema Ko’ox refleja una decisión política que, a su juicio, privilegió los intereses empresariales antes que el derecho de la ciudadanía a un transporte público eficiente, accesible y humano.

