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EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 05 DE NOVIEMBRE DE 2025

LAYDA, PARTE DE LA HERENCIA MALDITA.

En su columna Estado de los Estados, Lilia Arellano comenta de la “Herencia Maldita” que carga la presidenta Sheinbaum al no tomar distancia de su rapaz y corruptísimo antecesor, Andrés Manuel López Obrador: “bajísimo registro económico, de la deuda, del nulo combate a las organizaciones criminales y de presentar un rostro verdaderamente vergonzoso ante el mundo”. Y entre los lastres que carga, enumera este:

“Campeche vive su peor gobierno teniendo al frente a la forzada pelirroja Layda Sansores, quien junto con su hermana y una gavilla de funcionarios ha convertido a la entidad petrolera en uno de los puntos más cuestionados y negros del país. Sus bailongos trascienden fronteras y se han llevado a cabo lo mismo para los informes, cuya seriedad y sobriedad deberían ser la primera muestra de respeto a los campechanos, convertidos en espectáculo como el presentado cada martes en el famoso Día del Jaguar, cuando la mandataria estatal se da vuelo luciendo su conducta poco moral.”

Arellano asegura que de Morena “quedaron al descubierto un sin número de corruptelas, pero el gran manto que garantiza impunidad a quienes decidieron pasarse a sus filas alcanza, como se ve, para tapar a todo tipo de delincuentes de cuello blanco”. Y de Campeche, la lista de ladrones es cada vez mas larga, aunque lo niegue la impresentable gobernadora cada que abre la boca.

AHORA SÍ, CLAUDIA ATENDERÁ URUAPAN.

Todo el 2025, Carlos Manzo rogó por ayuda a Claudia Sheinbaum, pero ella nunca lo apoyó. Lo dejó morir. El lunes en su mañanera, la presidenta afirmó que ahora es momento de tener empatía, sensibilidad y atender el problema. ¿Por qué no lo hizo cuando Manzo le pedía esa empatía y sensibilidad? ¿Tuvo que esperar a que lo maten para atender el problema?

Lejos de asumir su responsabilidad, Claudia Sheinbaum culpó a otro de su trágica omisión: “parece que ya se olvidó diciembre del 2006 cuando decreta la guerra contra el narco Calderón”. Olvidó la presidenta que en diciembre de 2018 López Obrador decretó una alianza con el narco, y que con sus “abrazos, no balazos” claudicó en la lucha contra el crimen organizado. Pero ¿qué está haciendo ella? Porque no cesan los asesinatos ni las desapariciones forzadas.

Sheinbaum busca desestimar las protestas recurriendo a su cantaleta de que son los conservadores, opositores y la “gente que no quiere al movimiento” los que están detrás. Pero ¡ojo! la marcha que se está convocando de estudiantes para protestar contra su gobierno no tiene partidos, por lo que amenazar con que pidió que se investigue de qué cuentas se organiza deja entrever que busca reprimir a la disidencia. ¿De eso se trata?

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