EL REGRESO DE OBRADOR: ¿AMENAZA O FANTASÍA? | Por: Locutor René Narváez Lozada “La voz de México”
Esta es una pregunta que genera un verdadero debate y, desde luego, muchísimas opiniones diversas y encontradas que chocan una contra otra y hacen mucho ruido, ¿verdad?
Oí decir a una alta funcionaria y figura prominente del partido político Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), amiga muy cercana de Claudia Sheinbaum Pardo, cuando al ver las constantes intromisiones de Obrador, quien ponía y ponía funcionarios en el gabinete de Claudia, le pregunté: “¡Dime! ¿Quién manda actualmente en realidad en México?”. Y me contestó, dando un suspiro: “René, ¡el poder no se comparte!”.
Esto lo comento a raíz de las publicaciones y apariciones en público recientes del expresidente cuando, “con razón o sin ella” –vaya usted a saber–, hay muchos rumores de corrupción del anterior gobierno y pruebas innegables de posibles actos de corrupción por parte de los miembros de su gabinete.
Por ello, “el regreso de Obrador” es algo que se puede interpretar de varias maneras, y cada una tiene sus propias implicaciones.
Para analizar mejor este tema, les dejo algunos puntos a modo de perspectivas que se podrían considerar al respecto:
La pregunta obligada es: ¿A qué regresó Obrador? Pregunto, porque esto le genera mucho ruido al gobierno de Claudia Sheinbaum, que no termina de lidiar con los señalamientos de “narcogobierno” que el presidente Donald Trump y su gabinete le han hecho a nuestra presidenta.
¿A qué “regreso” nos preguntamos y nos referimos?
Por un lado, como mencioné en el título de la nota, “podría ser una fantasía” de sus partidarios y simpatizantes –que, por cierto, son muchos, eso no se puede negar– si se piensa en un regreso literal a la presidencia.
Y digo esto de “fantasía política” ya que nuestra Constitución mexicana le impide la reelección inmediata. En ese sentido, sería totalmente imposible, a menos que los diputados que están con él hicieran arbitrariamente una reforma constitucional, como las que ya han hecho, y “zas”, como dijera mi abuelita Panchita, “nos dejan caer la reata”. ¡Así como están las cosas y siendo mayoría, no es difícil que pueda suceder!
¿Regresa Obrador para demostrar su poder e influencia política y su legado?
Por otro lado, lo que no es una fantasía es pensar en su arrastre político, su poder de convocatoria y convencimiento, y su continua influencia política.
Sin duda, y sin dejar nada a la imaginación, el señor Andrés Manuel López Obrador, durante todos sus años como político, ha construido una corriente y un movimiento político muy fuerte. Es una figura con gran poder electoral y carisma, y el punto de apoyo principal que hace que, con su presencia, se vea sólida su corriente y movimiento político de izquierda radical en México.
Su reciente aparición, por otra parte, hace ver que su “regreso” podría ser interpretado como una extensión de su ideología y de su proyecto político a través de figuras cercanas o de la continuidad de sus políticas, muchas de ellas muy radicales y hasta un tanto egoístas y egocéntricas, como buen amante del gran ego humano que lo caracteriza y que todos sabemos que tiene.
Para algunos, esta aparición y posible deseo de continuidad de su legado político podría ser interpretado como una “amenaza”, especialmente para aquellos que no están de acuerdo con su visión de país; mientras que para sus simpatizantes, sería la consolidación de un proyecto en el que por muchos años fueron adoctrinados y en el que aún creen. ¿No lo creen ustedes?
Para su amigo, el locutor “La voz de México”, y para gran parte de la opinión pública, la aparición de Obrador, quien sale de su lugar de reposo en Palenque, puede ser vista de manera plural y diversa.
Para algunos, su aparición es para acallar aquellas voces que han dicho que él y sus hijos son perseguidos políticos y que, ante las amenazas de ser detenidos por Donald Trump, ya andan huyendo, lo que con su aparición demuestra que, por el momento, este chisme urbano ¡no es cierto!
Para otros que son “adoradores de Andrés Manuel López Obrador”, su aparición se debe a que está en desacuerdo con Claudia y con la forma de llevar el actual gobierno. Es más, gente cercana a él me habla de un cambio o relevo presidencial, ¿cómo la ven? Y no estoy fantaseando o mintiendo, ¡aclaro!
Habrá, por otra parte, quienes vean con preocupación “EL REGRESO DE OBRADOR” por la posibilidad de que “una figura tan influyente y carismática políticamente siga ejerciendo mucho poder desde otros espacios de la política misma”. Temen, además, que se involucre intensamente en la actual administración para introducir a su “delfín” o a sus incondicionales y afecte totalmente la autonomía de futuras administraciones.
Otros, sin embargo, ¿quizás? Podrían ver en esa “voz” una guía y un respaldo necesario para corregir el rumbo actual del país.
En resumen, finalmente diré que la idea de “El Regreso de Obrador” no es cualquier cosa y tampoco es tan simple como un sí o un no.
Depende mucho de la perspectiva y de lo que la población mexicana entienda por “regreso”.
Este es un tema que ha cimbrado a más de uno en el gabinete y a muchos políticos, y es tan así que fue nota y noticia de primera plana, por lo que seguramente seguirá dando mucho de qué hablar en el panorama político mexicano.

