EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 04 AGOSTO DE 2026
DESAPARECEN 21 MDP EN FUNDACIÓN PABLO GARCÍA.
Una revisión de la Auditoría Superior del Estado de Campeche (ASECAM) reportó egresos sin comprobar por 21 millones de pesos en la Fundación Pablo García. ¿Qué hizo Jamile Moguel Coyoc con ese dinero? ¿Dónde están las respectivas facturas? ¿Qué comprobantes utilizó para avalar esos pagos? ¿A qué bolsillos fue a parar esa estrafalaria suma? Si nada ha dicho o hecho Layda Sansores para sanear ese faltante, ¿es porque hay complicidad?
Si al exsecretario de Turismo, Mauricio Arceo Piña, lo despidió hace 10 meses no por ineficiencia sino porque no le cuadraban sus cuentas y reportaba faltantes similares, ¿será que ahora corra la misma suerte Jamile Moguel? ¿O la va a perdonar porque de acuerdo a testimonios del personal de esa oficina, esos millones han servido para financiar la millonaria campaña del rehabilitado sobrino carpintero Seso Loco?
Cientos de jóvenes campechanos batallan todos los días para conseguir becas y apoyos escolares para salir adelante, porque la Fundación Pablo García les niega esos apoyos porque “no tiene dinero”. La realidad es que esos millones de pesos que estaban destinados a mejorar el futuro de los jóvenes desaparecieron sin dejar rastro, mientras la responsable de administrarlos, Jamile Moguel, disfruta en total impunidad. Veremos que dice la jaguara esta noche al respecto.
DERROCHA MILLONES EN JAGUAR DE UTILERÍA.
Los Frentes Políticos, de Excélsior, califican el quinto informe de labores de Layda Sansores como “Escenografía” pura, pues a la decoración e iluminación barata le colgaron un jaguar de utilería cuyo costo fue de 3 millones de pesos, dinero que pudo canalizarse al pago de tratamientos de los niños enfermos de cáncer a los que hoy la gobernadora les niega los medicamentos.
“Campeche arrastra rezagos en seguridad, salud y crecimiento económico, pero para Layda Sansores la prioridad es tener un marco para su Quinto Informe de Gobierno: una escultura monumental de un jaguar y un Cubo Inmersivo antes que transparentar el uso de recursos públicos. Los campechanos cuestionaron y ella respondió rodeando la obra con estructuras de madera. La realidad exige resultados, y el espectáculo no alcanza. La propaganda puede decorar una plaza, pero no maquilla los pendientes de un estado que sigue esperando mejores cuentas. Las esculturas no gobiernan.”
Decenas de familias campechanas buscan desesperadas la manera de conseguir los medicamentos para que sus hijos continúen sus tratamientos de cáncer, pero eso no le importa a la octogenaria mandataria Layda Sansores, que prefirió derrochar tres millones de pesos en un horrible jaguar de utilería. Su humanismo es admirable.

