PROFANANDO PRÓCERES
Ella no tiene ningún mérito para entrar en la reservada lista de nuestros próceres, pero ha entrado por la puerta trasera al primer lugar de los personajes más repudiables de nuestra historia.
–“¡Pasumecha! exclamó con santanero acento el poeta Casimiro para expresar su sorpresa porque en su desesperación por reconciliarse con la historia, ésta que ha manejado con frivolidad y nulos resultados, la Tía gobernanta ordenó a sus panegiristas a sueldo que la inscriban en la lista de los próceres de nuestra patria chica, esos que realmente inscribieron su nombre en letras de oro en los muros eternos de nuestra memoria por sus logros y aportaciones y no por sus recurrentes ridículos y exhibidas públicas”.
–“Grave profanación al templo de nuestra historia ha cometido la señora mandataria, coincidió el bolero don Memin, porque ella no tiene ningún mérito para entrar en la reservada lista de nuestros próceres, aunque bien es cierto que ha entrado por la puerta trasera al primer lugar pero de los personajes más repudiables de nuestra historia” argumentó.
— “Se me hace un severo despropósito que la pongan al lado de Pedro Sáinz de Baranda, don Justo Sierra Méndez, Francisco Carbajal y Gual, doña María Lavalle Urbina o Jorge Carpizo Mc Gregor, supongo que los redactores de esa lista recibieron un tremendo chayotazo para aceptar hacer el ridículo respaldando una publicación sin sustento y sin sentido”, despotrico el viejo Julián.
–“Samaare! respondió en su tono yucateco doña Chela. Hasta parece que ustedes nunca han estado desesperados por lavarse la cara de tanta mugre. ¿No ven qué es lo está haciendo la señora? Sabedora que el pueblo la repudia, quiere construirse monumentos aunque sean de barrio para inventarse un prestigio del que carece. La vía que encontró para hacerlo es a través de las redes sociales Pero no contaba con que el pueblo se iba a mofar y ridiculizarla hasta el cansancio” recordó.
–“Todos los gobernantes deben someterse al juicio implacable del pueblo, pero la señora es la primera que quiere juzgarse a su misma de esa forma tan burda pero lo que logró es hundirse en lo más profundo del repudio popular. Cada quien cosecha lo que siembra y sin duda que lo que recoge la Tía en cuanto a rechazo y desprestigio, es lo que se merece” concluyó el poeta Casimiro.

