Opinión

EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR | 3 DE FEBRERO DE 2026

LAYDA ORDENA OTRO OPERATIVO ARBITRARIO

El Gobierno de Todos los Corruptos Sansores pretende instaurar un régimen de terror en Campeche. A las persecuciones y acosos judiciales contra periodistas, medios de comunicación, críticos y disidentes, habrá que sumar la siembra de droga para destituir al ex rector de la UAC, José Alberto Abud Flores, y ahora también la persecución ministerial para destituir al diputado morenista, José Antonio Jiménez Gutiérrez.

Layda Sansores ordenó a Marcela Muñoz operar de detención utilizando agentes ministeriales de la Fiscalía —Jakson Villasis es solo un pelele que recibe órdenes de la guanajuatense—, pero al ser exhibidos en redes sociales dieron marcha atrás y mandaron al diputado Carlos Ucan Yam —otro pelele al servicio de los Sansores— a desmentir el operativo. Sin embargo, los agentes ministeriales mantuvieron rodeado el palacio legislativo toda la noche, por lo que Jiménez Gutiérrez se vio obligado a pernoctar dentro.

¿Hasta cuando seguirá solapando la presidente Claudia Sheinbaum los abusos de autoridad de la dictadora Layda Sansores? Le permitió perseguir a periodistas´y destituir a Abud Flores. Ahora, ¿con qué pretexto justificará esta violación a la autonomía del Poder Leguslativo? ¿Sheinbaum no respeta la democracia? ¿O es demasiado grande la complicidad que existe entre ellas?

RECTORÍA TOMADA Y AUTONOMÍA VULNERADA

Los Frentes Políticos, de Excélsior, califican de “Grotesco” el golpe a la autonomía universitaria que Layda Sansores dio al detener y destituir arbitrariamente a José Alberto Abud Flores, para imponer a una subordinada en su lugar. Reproducimos.

“El caso de José Abud Flores resume el uso del aparato judicial como herramienta política. El exrector de la Universidad Autónoma de Campeche Fue detenido bajo el argumento de portar droga, justo el tiempo necesario para destituirlo, mientras el gobierno de Layda Sansores miraba y coordinaba el operativo. El resultado fue una rectoría tomada y una autonomía vulnerada. Abud, hoy en proceso, renuncia a volver debido al clima de amenazas y persecución. La universidad cambió, no por reforma, sino por miedo. En Campeche, Layda no resolvió un delito, sólo anuló a un estorbo político.”

Lo cierto es que inicialmente se detuvo a Abud Flores por portar arma de fuego, lo que resultó ser mentira. Después se alegó que llevaba droga, otra mentira, pues en realidad se la sembraron. No hay video ni evidencia que respalde la acusación. En redes sociales le orquestó Layda Sansores una campaña de desprestigio por malos manejos, pero tampoco presentó ninguna prueba. ¿Hasta cuando seguirá difamando y mintiendo la mandataria?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *