QUITAR ESTATUS PETROLERO A CAMPECHE AGUDIZARÁ POBREZA, DESEMPLEO Y CARESTÍA: RAÚL QUEJ
La posible pérdida del estatus petrolero de Campeche representa una encrucijada crítica para el Estado, es un golpe económico inmediato que, paradójicamente, podría forzar una reinvención histórica del modelo de desarrollo, planteó Raúl Quej González, integrante del Consejo de Organizaciones Campesinas, Pesqueras y Ambientalistas de Derechos Humanos.
El activista advirtió que esta determinación generaría un perjuicio económico severo, pues agudizará la pobreza, el desempleo y la carestía, ante lo cual una opción es quitar las zonas restringidas por Pemex para la pesca, y señaló a Ciudad del Carmen como la zona de mayor vulnerabilidad, donde numerosas microempresas vinculadas al sector ya fueron abandonadas a su suerte sin recibir pagos.
Quej González subrayó que ninguno de los “booms” productivos que ha vivido la entidad se tradujo en bienestar duradero para su población, e hizo un recuento histórico de lo que calificó como una explotación sin retribución justa: el auge del palo de tinte en siglos pasados, la tala intensiva de maderas preciosas como cedro y caoba, el boom del chicozapote, la bonanza del camarón y finalmente la era del petróleo con yacimientos como Cantarell. “Campeche ha sido proveedor de grandes riquezas naturales sin recibir una retribución justa”, sentenció.
A este patrón de despojo económico, agregó Quej González, se suma un lastre político: una clase política “parasitaria” integrada por “los mismos grupos de siempre”, que sólo rotan de partido pero mantienen prácticas de saqueo, rapacería y corrupción que han impedido que la riqueza generada se redistribuya.

