LA CLOACA DE LA POLÍTICA
Los diputados de Morena y sus aliados se unieron para enviar a “la congeladora” la propuesta para analizar estímulos fiscales en beneficio del empresariado de Carmen que está viviendo una crisis sin precedentes.
CONCATENACIÓN DE TRAICIONES
Es larga la lista de agresiones que el Gobierno morenista que encabeza Layda Sansores ha cometido contra el Municipio del Carmen. Desde la traición de la mandataria y del alcalde Pablo Gutiérrez Lazarus para oponerse a que las instalaciones de Petróleos Mexicanos aterricen en la isla, hasta la apatía con que han atendido los reclamos de los proveedores de la paraestatal para que les paguen sus facturas.
El resultado lo estamos viendo con la más grave crisis que enfrente la comunidad Carmela desde la llegada de la 4T al Gobierno, no solo a nivel estatal sino sobre todo en la Presidencia de la República. Ni los peores gobiernos del PRI o del PAN los trataron tan mal.
La propia expresión de Layda Sansores contra ese pueblo, al tildarlo como “una pinche islita”, reflejó el verdadero sentimiento de la máxima autoridad estatal en contra del Municipio. Y luego de eso, las acciones en contra del desarrollo de ese Municipio se han multiplicado.
Apenas el lunes pasado, la mayoría morenista en el Congreso del Estado volvió a aglutinarse en un frente común, no para apoyar al Carmen, para respaldarlos, o para darle elementos que les permitan empezar a superar la grave crisis que enfrentan, sino para darles la espalda una vez más, y negarles la posibilidad de encontrar alguna salida a ese oscuro túnel en que se encuentran desde que la 4T es Gobierno.
Los diputados de Morena y sus aliados se unieron para enviar a “la congeladora” la propuesta de los diputados de Movimiento Ciudadano para analizar estímulos fiscales en beneficio del empresariado de Carmen que está viviendo una crisis sin precedentes.
La propuesta planteaba exhortar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y a la Secretaría de Economía del Gobierno de México a realizar un estudio sobre incentivos fiscales para el municipio de Carmen, pero imperó el orgullo sectario, la soberbia autoritaria de una Administración estatal que no ve más allá de sus narices, y que prefiere politizar y partidizar una propuesta sana que solamente buscaba ayudar de alguna forma a la economía carmelita.
La propuesta era evaluar incentivos fiscales y económicos; analizar su impacto en el empleo; identificar oportunidades de diversificación económica y generar información para la toma de decisiones, pero para los legisladores oficialistas no fue una propuesta de urgente y obvia resolución, por lo que la enviaron a la “congeladora” en espera quizá de que las cosas empeoren.
Ni la presencia de una comisión empresarial en la sesión del Congreso movió el corazón de los abyectos diputados que una vez más cedieron a las presiones de la gobernadora, y decidieron dejar para después, la solución a un problema que de verdad tiene la etiqueta de urgente.
Quizá los isleños puedan empezar a abrir los ojos ante esta concatenación de traiciones e identifiquen el origen de esa mala actitud para con ellos, partiendo de la propia gobernadora Sansores, continuando con su alcalde Pablo Gutiérrez y cerrando el círculo con los sumisos diputados que se olvidaron de su compromiso con el pueblo. Ya vendrá el tiempo se sacar las cuentas y cobrarse estas traiciones.

