EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR: 19 DE FEBRERO DE 2026
METAMORFOSIS ELECTORAL DEL SESO LOCO.
Parte de los festejos del Carnaval permitían a la ciudadanía disfraces y sátiras alusivas a los políticos corruptos del momento. Vimos pasar algunos priístas, panistas y perredistas en los derroteros, pero habrá que anotar en los libros de historia de Campeche que desde que inició la dictadura del acomplejado Gobierno de Todos los Sansores quedó estrictamente prohibido disfrazarse de personajes involucrados en la política.
Hace un par de años fue arrestada en la capital campechana una persona disfrazada de la Ruca Gacha, como cariñosamente le llamaba el empresario Ricardo Salinas Pliego a la gobernadora Layda Sansores. Este año un ciudadano disfrazado del sobrino incómodo Gerardo Sánchez Sansores, mejor conocido como el Seso Loco, fue detenido, agredido y encarcelado por la policía municipal de Carmen. ¿Cuál fue el delito? Nadie sabe.
Ante el repudio popular por este nuevo abuso de autoridad del Gobierno de Todos los Sansores, el Seso Loco se deslindó del incidente, dijo que lamentaba “la violencia con la que fue tratado el muchacho”, que no entendía “la rudeza” y que averiguaba “en qué podía ayudar”. Y los abusos perpetrados por su tía contra policías, periodistas, críticos y disidentes, ¿esos no los lamentó? ¿Ahí si entendió la rudeza? ¿O se volvió más sensible ahora que se anda candidateando?
MORENA ES UN MOVIMIENTO DE TRAIDORES.
La detención y encarcelamiento del ciudadano disfrazado del trastornado Seso Loco ha dado mucho de qué hablar, pues en política no hay casualidades. Nos comentan que quien habría patrocinado el disfraz y planeado todo fue el alcalde carmelita, Pablo Gutiérrez Lazarus, porque ve en Sánchez Sansores un obstáculo que podría acabar con su aspiración de gobernar la entidad.
Tras el escándalo mediático del disfraz, la detención y el encarcelamiento breve de un ciudadano, el edil carmelita habría difundido la versión de que recibió “orden de arriba”, que no le quedó más remedio que hacerlo porque “esa gente no entiende”, en referencia a los Sansores, que se han distinguido por ser autoritarios. Si trataba de borrar al Seso Loco del ánimo de los carmelitas, lo logró.
No es casual tampoco que recientemente se haya impulsado una campaña en redes sociales de “soy carmelita, no campechano”, protagonizada por morenistas. ¿Fuego amigo con miras al 2027? No tenga duda. De ese movimiento, que está lleno de traidores, no se puede esperar otra cosa, más ahora que las locuras de la gobernadora han colmado el ánimo de la presidente Sheinbaum, que no sale de un escándalo de corrupción y ya tiene otro en puerta.

