Opinión

EN LAS TRIPAS DEL JAGUAR | 12 DE MARZO DE 2026

SANSORES ES SOBERBIA Y AUTORITARIA

Una vez mas, Layda Sansores se pasó por el arco del triunfo a la Fiscalía y al Poder Judicial, se sintió jueza de plaza y dictó sentencia a las mujeres detenidas en las protestas del pasado domingo. Sin un juicio legal de por medio, en su pasado Martes de Jaguar la mandataria declaró que “son culpables y van a pasar muchos años en prisión”. ¿Se fumó el porro del Seso Loco?

Ante tal aberración, el abogado Miguel Carrillo calificó la conducta de Sansores como “soberbia y autoritaria”, y aclaró que “toda persona señalada como posible partícipe en un delito tiene derecho a la presunción de inocencia, y estas mujeres todavía no han sido procesadas, pero ya fueron juzgadas y sentenciadas desde un espacio público por una funcionaria que no tiene facultad para ello, lo que es inconstitucional”.

El litigante adelantó que lo dicho por Layda Sansores influirá en la imparcialidad del Poder Judicial, que “está sometido al Ejecutivo” pues su presidente estuvo subordinado a ella cuando fue funcionario de gobierno. Consideró que la policía actuó con ineptitud al permitir los hechos violentos para luego usarlos como un montaje político. “Se arma un show para aparentar que se gobierna, cuando los resultados de seguridad y economía demuestran lo contrario”.

METAMORFOSIS DE OPOSITORA A GOBERNADORA

Resulta contradictorio escuchar a Layda Sansores censurar los hechos violentos que se registraron el pasado domingo, cuando hasta hace poco era ella la que causaba disturbios a lo largo de la entidad. ¿Ya olvidó cuando rompía vidrios e irrumpía en oficinas privadas y de gobierno? Sus actos criminales, ¿cuándo se van a juzgar?

Más contradictorio es verla persiguiendo y denunciando a periodistas y opositores que critican sus nulos resultados, nefasta gobernanza y evidente rapacidad, pues fue ella la que por décadas insultó y difamó a presidentes, gobernadores, senadores y diputados. Antes repudiaba el abuso policial y judicial, pero ahora usa a la policía, ministeriales y jueces para acosar, amedrentar y perseguir a quien le resulta incómodo. Su metamorfosis ha sido alarmante.

Prometió que todo eso cambiaría y que acabaría con la corrupción, pero resultó más corrupta y autoritaria que todos los antecesores que criticó. Campeche sigue decreciendo y enfrenta la peor crisis de su historia, sin que se aprecie estrategia alguna que a corto plazo revierta los daños. Al César lo que es del César. Está pésima gobernadora no podía dar otra cosa que pésimos resultados.

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