EL RESURGIMIENTO
Las mujeres van al frente y sin temor, a enfrentar a otra mujer que ha perdido la cabeza, como perdió sus ideales hace muchos años, cuando se dejó dominar por la ambición política y económica…
–“Que no se atreva a volver a hablar la guanajuatense jefa policiaca de sororidad, feminismo y atención a las mujeres, porque si la tengo frente o cerca de mí le voy a arrojar al menos una docena de tomates podridos para teñir de rojo el falso rubio de su tinte”, exclamó sumamente furiosa doña Chela, quien dijo que se pasó toda la noche del domingo dando vueltas en los separos de las corporaciones policiacas para localizar a una sobrina que fue arrestada injustamente.
–“¡O sea no se vale! –añadió— una jovencita estaba cenando tranquilamente en la calle 59 con sus amigos, cuando llegaron como 20 gorilas y se la llevaron arbitrariamente; otra caminaba por el parque de las Banderas para ir a buscar su Ko’ox, cuando ¡zas! que la agarran por atrás y la detienen. Otra jovencita que portaba aún su pancarta exigiendo justicia y alto a los abusos, comprobó que pedir eso en Campeche es como desear que te saques el Melate sin comprar boleto, porque entre más de 30 salvajes polizontes la arrestaron. ¿¿En dónde quedó el Estado de Derecho??” preguntó ahora sí profundamente encaboronada.
–“No te olvides, le recordó su compadre don Memín, que desde hace algunos meses la Tía represora advirtió que quienes se pasaran de lanza en las protestas iban a ser arrestados y lo cumplió. Digo, ese tipo de promesas sí las cumple, y las más importantes las olvida, pero así es ella. Quienes fueron a marchar sabían a qué se arriesgaban. Si se salieron de control, pues ahí están las consecuencias”.
–“Mire doña Chela, le explicó el poeta Casimiro. No se olvide usted que la Policía anunció que iba a haber elementos infiltradas en la marcha, y así lo hicieron. Su función fue tomar evidencias gráficas de quiénes grafiteaban paredes, edificios, rompieron, cristales o intentaron quemar a los polis. Pero no todas fueron detenidas por lo mismo, y cuando quieran protestar les van a mostrar el video o la foto donde se les ve dañando el patrimonio cultural. Pagarán su multa y saldrán, así está la cosa”, detalló.
–“Ciertamente que hemos vivido un hecho histórico, señaló con su solemnidad de siempre el viejo Julián. Se confirma el despertar cívico del ciudadano, y que este auténtico resurgimiento no va ser pacífico sino belicoso. Duro contra el poder. Y me da gusto constatar otra vez que las mujeres vayan al frente y sin temor de enfrentar a otra mujer que ha perdido la cabeza de la misma forma cómo perdió sus ideales hace muchos años, cuando se dejó dominar por la ambición política y económica”.
–“¡Me lleva el recontracarajo! Exclamó asustada doña Chela. ¿Y cómo cuánto costará la multa por grafitear paredes? Porque a mi sobrina es estudiante de arte y le encanta dejar su firma por todas partes. Ya sé por qué la agarraron a la pobre, pero espero que de esto aprendamos todos que cuando la locura envuelve al poder, ya solo les queda como recurso usar el garrote para asustar”.

