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EL DIARIO DE LA TÍA: 27 DE FEBRERO DE 2026

Las cosas se ocultan por dos razones: o por miedo a lo que vaya a suceder, o por complicidad. Y por lo que veo, en este caso se impone el segundo aspecto…

PACTOS OSCUROS

–“¿Cómo ven, preguntó cizañosa doña Chela, que la Comandanta Guanajuatense insiste en su cantaleta de que en esta bendita tierra bañada por las cálidas aguas del Golfo no existe delincuencia organizada, y que los asesinatos que se han presentado se deben a pleitos de borrachos o disputas entre las familias? ¿No creen que hay que darle un sonoro wascóp para que ya deje de decir burrada y media?”

–“Bueno, comadrita, le respondió presuroso el bolero don Memín,  no hay borracho que coma fuego ni político que diga la verdad, cada quién ajusta su realidad a su conveniencia y para no auto incriminarse. Imagínense que a la jefa de la Policía se le ocurra admitir que sí hay cárteles operando aquí, todo el mundo le caería reclamándole que los dejen operar impunemente”.

–“El problema es ese, respondió contundente el poeta Casimiro. Hay cárteles delincuenciales y se les permite operar bajo determinados acuerdos, el principal es el económico, pero también hay arreglos políticos. Según la DEA, hay presencia significativa tanto del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como del Cártel de Sinaloa. Y no es descabellado pensar que ambas organizaciones se han repartido el Estado para poder trabajar sin ser molestados, y cuando alguien ajeno quiere ingresar, simplemente lo ejecutan”.

–“Una recopilación periodística recién publicada, añadió el viejo don Julián, revela que en los últimos cinco años se han registrado en nuestro Estado 294 ejecuciones con características de estilo sicarial. Y que quede claro, no se trata de pleitos de borrachos o de disputa de terrenos a machetazos. Se nota la huella de la delincuencia organizada que doña Guanajuatense se niega a aceptar”.

–“Yo siempre he pensado, apuntó doña Chela, que las cosas se ocultan por dos razones: o por miedo a lo que vaya a suceder, o por complicidad. Y por lo que veo, en este caso se impone el segundo aspecto. También creo que hay acuerdos,  hay arreglos y consensos para que unos y otros trabajen sin tanto conflicto. Por eso tanto la comandanta como su jefa, la Tía, repiten y repiten que aquí no hay cárteles. Algo saben y algo ocultan”.

–¿Entonces será verdad –cuestionó asustado don Memín–, que si aquí no hubo actos de violencia tras la ejecución del Capo Mencho es para no “quemar” que quien manda es la jefa policiaca? Eso de verdad que da miedo, porque si es ella la que manda a los malos, ya nos llevó la fregada a los buenos, y eso explica también por qué tanta obsesión por mantenerse en el cargo por seis años más, y de no ser posible eso, que le consigan fuero. ¡De lo que nos vamos a enterar cuando se les acabe todo el poder!” exclamó preocupado.

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