Opinión

¿DÓNDE ANDA LA TÍA?

La Tía no trabaja de tiempo completo sino solo en sus ratos libres, y a eso se debe que no haya resultados y se harán agravado los conflictos.

“Nuestra entidad se encuentra sumida en el más grave de sus escándalos políticos, en medio de una grave crisis institucional a la que no se le arreglo y en un enfrentamiento entre los integrantes del grupo gobernante, pero por ningún lado se ve ni la presencia, ni la mano ni la autoridad de quien dice gobernar a este Estado” lamentaba con preocupación el poeta Casimiro.

–“No sé de qué te extrañas, le respondió el bolero don Memín. Ya sabes que la señora casi nunca está en nuestra tierra, y aunque esté físicamente presente, no siempre está concentrada en las labores propias de su cargo. O anda buscando cómo joder a Alito o a Elito, o anda espiando lo que hacen los periodistas críticos. No solo tenemos vacío de poder, sino total ausencia de resultados” subrayó.

–“El otro día me puse a sacar cuentas, intervino doña Chela, y llegué a la conclusión de que esa señora no trabaja 250 de los 365 días del año. Si tenemos que llega el lunes por la noche y se va el jueves por la mañana, entonces podemos asumir que solo “trabaja” dos días a la semana, o sea, al mes solamente trabaja ocho días y el resto está fuera. Si a eso le agregamos que ella sagradamente toma 15 días de vacaciones en agosto por su cumpleaños, otros 15 días en diciembre por Navidad y Año Nuevo y otros 15 en semana santa, entonces tenemos que se la pasa más tiempo afuera, que dizque gobernando”.

–“Ha quedado debidamente probado, coincidió el viejo Julián, que la Tía no trabaja de tiempo completo sino solo en sus ratos libres, y a eso se debe que no haya resultados. Pero si creen que hay vacío de poder, están equivocados, porque su ausencia es ocupada por otros personajes, igual de torpes e ineptos, que han llevado a nuestra entidad a la debacle total. ¿Hay remedio? Sí, que se vaya totalmente, y que permita que gente que sí quiera trabajar se haga cargo”.

–“Si lo que estás sugiriendo, comentó con malicia el poeta Casimiro, es que nos estamos acercando a un interinato, porque la señora no solo no ha podido con el cargo, sino que ha hecho un verdadero desgarriate, pues creo que tienes razón, y sería lo más conveniente para el futuro del Estado”.

–“Ahora entiendo entonces, concluyó don Memín, a qué se debe tanto alboroto con el hecho de que el Congreso ya no esté en poder de los guindas, sino de los naranjas. Y no aprobarán la designación de un interinato vinculado a la Tía, sino que pondrán a alguien con ideas frescas y con total entrega al cargo, que sea capaz incluso de meter a la cárcel a los colaboradores del actual Gobierno que hayan abusado de sus cargos”.

–“!Que tu voz sea de profeta!” exclamó entusiasmada doña Chela, tras santiguarse en repetidas ocasiones.

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