COLECTANDO REPUDIO
Este Gobierno le ha dado la espalda al pueblo, ha traicionado su confianza, le ha puesto oídos sordos a sus reclamos, y es lógico y normal que la gente se desquite cada vez que puede.
–“¿Cómo vieron a la Tía gobernanta encabezando la colecta anual de la Cruz Roja en uno de los pasos peatonales del mercado? Preguntó intrigante doña Chela a sus compañeros de tertulia. Me dijeron que los recordatorios del 10 de mayo estuvieron a la orden del día, y que los reclamos de la gente era que devolvieran parte de lo que sus subalternos han robado, a favor de la Benemérita institución”.
–“No me consta ni una ni la otra cosa, le contestó su compadre don Memín, pero sí me dijeron que varios de los automovilistas que se la toparon en el paso peatonal del mercado público, ni siquiera se dignaron bajar la ventanilla de sus autos, con tal de no gritarle barbaridad y media”.
–“Si la señora se dedicara a recolectar todo el rencor que le tiene el pueblo, todo el repudio de la comunidad por sus abusos, y todo el rechazo ciudadano por las tropelías en que ha incurrido, no habría ánforas suficientes para depositar lo que se junte” aseguró el poeta Casimiro.
–“La verdad es que sí es un riesgo que doña señora salga a la calle a hacer ese tipo de cosas, coincidió el viejo Julián. Por su edad, se expone a una insolación, un golpe de calor o a una chiripiorca –con eso de que le dicen que habla como la Chimoltrufia— y lo peor es que se arriesga a que la gente le lance cosas como muestra de su repudio. No creo que le arrojen ni huevos ni tomates, porque ambos productos andan por las nubes y ya no están al alcance de las clases populares”.
–Me cuentan que a la que sí repudiaron, rechiflaron y le requementotearon ya saben qué, fue a la segunda de a bordo que quiere ser candidata a la gubernatura, narró don Memín. Me dicen que fue a un evento deportivo y quiso enviar un mensaje durante el receso, pero que la gente no la dejó hablar porque se puso a hacer bullicio y le lanzó chiflidos que provocaron que la señora mejor se retirara”.
–“No estoy a favor de las descortesías, expresó doña Chela, pero hay cosas que tampoco se pueden detener. Este Gobierno le ha dado la espalda al pueblo, ha traicionado su confianza, le ha puesto oídos sordos a sus reclamos, y es lógico y normal que la gente se desquite cada vez que puede. Si los asesores políticos de la clase gobernante no les advierten de esos riesgos, pues qué mal trabajo hacen”.
–“Ya se acerca una fecha importante para el deporte, con la inauguración de la temporada de béisbol de la Liga Mexicana. Vamos a ver si la señora se arriesga a sentir la voz del pueblo, o como siempre, llena las gradas con sus achichincles e incondicionales, para que oiga lo que le gusta escuchar; solo adulaciones, alabanzas y porras pagadas” apuntó a su vez el poeta Casimiro.

