ARRIAGA TENÍA “AVIADORES” EN SU OFICINA DE LA SEP, E HIZO NEGOCIOS CON UN VENEZOLANO A CUYA PAREJA LE DEPOSITABAN “MOCHES”, ACUSAN
Trabajadores y extrabajadores de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública denunciaron presuntas irregularidades cometidas por Sady Arturo Loaiza Escalona, de origen venezolano, quien —según los testimonios— habría operado negocios al amparo del entonces titular del área, Marx Arriaga.
De acuerdo con una publicación de El Universal, los recursos obtenidos no se quedaban en la institución, sino que eran depositados en la cuenta de Darwin Enrique Camacaro Gutiérrez, pareja sentimental de Loaiza Escalona.
En una solicitud de intervención presentada ante la oficina de Estefanía Chávez Huerta, se expuso que dentro de Materiales Educativos existían “aviadores” que habrían ingresado por recomendación directa de Loaiza Escalona. También se señala que, tras detectarse depósitos a la cuenta de Camacaro Gutiérrez, algunas personas fueron señaladas como cómplices, aunque una trabajadora afirmó que actuó con conocimiento y autorización de la Dirección General.
El escrito describe además un ambiente laboral marcado por intimidación, acoso y coerción para impedir que se cuestionaran las indicaciones del funcionario señalado. Se mencionan folios de investigación, como el 68198/2025, por conductas violentas atribuidas a Loaiza Escalona, lo que —según los denunciantes— habría facilitado la práctica de los llamados “moches” dentro del área.
La solicitud de investigación fue presentada por Omar Guadarrama, quien entonces laboraba en la Dirección de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos y que, según el texto, fue acusado de participar en los presuntos “moches” con la intención de forzar su salida. Guadarrama pidió orientación y protección para evitar represalias, además de manifestar su disposición a colaborar con la investigación del Órgano Interno de Control.
En un segundo documento entregado el 23 de septiembre de 2025 a la Subsecretaría de Educación Básica, señaló que Loaiza Escalona ordenaba solicitar dinero para supuestos trámites como dictámenes de braille, permisos para un sitio web antiplagio y visitas a escuelas multigrado. Estos recursos, aseguró, se habrían obtenido de salarios de personal que no laboró en ciertos meses y que dichas prácticas, según se le dijo, eran conocidas y aprobadas por Marx Arriaga.

