OPINIÓN: CARNAVAL CARMEN 2026, TODO UN ÉXITO Y SUPERA AL DE MAZATLÁN – Por Guillermo del Jesús Padilla Sierra
El pueblo noble y trabajador de la Isla del Carmen, Campeche, disfruta del Carnaval 2026 como un único distractor de la grave crisis económica que sufre. Por ello, no le importan los aires de diva de la encueratriz Karely Ruiz, quien presume por igual su cuerpo perfectamente “hojalateado”, tuneado, como dicen los chavos, y su equipo de seguridad, que le envidiaría la misma Claudia Sheinbaum, y pone de manifiesto que ella fue contratada para exhibirse ante el populacho solo determinadas horas.
Con palcos y gradas vendidas con antelación, la muchedumbre que no apartó espacios en el derrotero de los bandos y que tampoco le rezó a San Delfio Garrotero, tiene que conformarse con disfrutar el carnaval desde atrás de las gradas, pero antes, caminar 2 o 3 kilómetros para llegar al sitio y apreciar los carros alegóricos, las batucadas y demás que conforman el Carnaval Carmen 2026, que este año no tuvo conciertos gratuitos con artistas de moda, y el señorito “Palacio Municipal” solo dispuso la contratación de una actriz de la tercera edad que, en la década de los 80 del siglo pasado, tuvo solo un éxito musical.
Al pueblo noble, abnegado y trabajador carmelita tampoco le importó que Pablo Gutiérrez Lazarus les enviara una pipa de agua para enchumbarlos horas antes del primer día de bando, y lo tomaron con alegría, pensando quizás que era agua bendita y no de los santos manantiales del arroyo de la Caleta.
Eso sí, para las empresas cerveceras no existe la crisis y, al igual que la diputada trastupijes, es un mito de los conservadores. Se están llevando la maleta al vender planchas, cartones y six de chelas, lo mismo a adultos mayores que a menores de edad, porque carnaval sin bebidas espirituosas no es carnaval, y al ritmo de los cantantes de moda, los disfrazados se echan los pasos prohibidos para arrancarles las risas al pueblo noble y trabajador carmelita y lograr que se olviden que el miércoles de ceniza el monstruo del desempleo y la inseguridad seguirán más vivo que nunca, pero bueno, como diría Celia Cruz, la vida es un carnaval y hay que darle con todo hasta que el cuerpo aguante.

