MATRAQUEROS SOBAJADOS
Una cosa es tener un empleo digno, humilde y sencillo, y otra es prestarse a las jugarretas de la gobernanta para mentirle al pueblo. Lastimosamente, a eso se prestan los croqueteros…
–“Oye que pena ajena están causando los matraqueros VIP que cobran cifras exhorbitantes cada mes en las oficinas de la Chacha Wallas, por hablar bien de la Tía, por defenderla a ultranza de todos los “ataques” en su contra, y por atacar sin piedad a sus adversarios políticos y a los periodistas críticos. Los obligaron a subir a sus redes un video afirmando que aquí no hay censura ni represión a la libre expresión, y que por el contrario, vivimos en una sucursal del paraíso” narró con su acostumbrado sarcasmo el bolero don Memín.
–“La neta, la neta sí dan penita, coincidió doña Chela. Pero tú comprenderás querido compadre, que no lo hacen de gratis. Es la condición para que puedan seguir disfrutando de sus prebendas, privilegios y generosas remuneraciones mensuales, aunque con ello se vaya su dignidad” aseveró.
–“Déjense de la pena ajena, intervino el poeta Casimiro. Lo verdaderamente lamentable es la reacción de los usuarios de las redes sociales a sus publicaciones. ¡Les han pegado hasta por debajo de la lengua! De arrastrados, vendidos y croqueteros no los han bajado, y eso que no han cesado las expresiones ciudadanas de repudio a ese tipo de contenidos carentes de veracidad” subrayó.
–“También es lamentable, respaldó el viejo Julián, constatar una vez más que la Tía gobernanta miente. Recordemos que al principio de su Gobierno prometió que no iba a pagar un solo peso para que hablen bien de ella. La realidad de las cosas es que ha destinado varios cientos millones de pesos para cuidar su imagen y para subsidiar a sus testaferros mediáticos, aunque desafortunadamente para ella, los resultados han sido desfavorables pues la gente cada día la repudia más”.
–“Yo no puedo cuestionar la forma como cada ciudadana se gana el pan de cada día, aclaró el rechoncho don Memín, pero una cosa es tener un empleo digno, humilde y sencillo, y otra es prestarse a las jugarretas de la gobernanta para mentirle al pueblo. Lastimosamente, esos matraqueros a sueldo son partícipes de la mentira, son cómplices de que se engañe al pueblo, y eso de ninguna manera puede ser plausible. Qué bueno que el pueblo se los está echando en cara sin pelos en la lengua”.
–“Lo que es cierto, atizó al fuego doña Chela, es que una vez más, ha fallado la estrategia de la Tía y de sus asesores. Quienes se presten parta defenderla diciendo mentiras, recibirán el castigo que se merecen y seguirán siendo exhibidos públicamente. Al pueblo ya no lo engañan, y menos cuando se recurre a gente carente de credibilidad y de respeto que se vende al mejor postor” concluyó.

