Publica carta acusando de abuso sexual y violación en manos de los padres, Francisco Velázquez Trejo y Martín Mena Carrillo

Foto Telemar

Quisiera contar mi vivencia en la Iglesia Católica Apostólica y Romana en el Estado de Campeche: los delitos de violación en contra de mí y varios acólitos de la parroquia Divina Providencia.

Así es como empieza la extensa carta del padre veterocatólico Luis Felipe Izquierdo Cundafé, y que el Diario Independiente TRIBUNA, publicó en Exclusiva, este jueves 2 de julio.

Ahí detalla las prácticas homosexuales y violaciones que sufrió cuando apenas tenía 16 años a manos del sacerdote Francisco “El Bimbo” Velázquez Trejo, nombrado recientemente párroco de la Iglesia Catedral; y el sacerdote Martín Mena Carrillo, padre de la Parroquia de San Román.

Izquierdo Cundafé es originario de Tabasco, y actualmente se encuentra como sacerdote de la iglesia Veterocatólica en Chile.

Menciona que ingresó a esta iglesia porque los sacerdotes son casados, situación que le generaba confianza por lo que no quería los mismos abusos que había sufrido anteriormente.

En el 2007, recuerda que conoció al padre Martín Mena Carrillo, cuando en ese tiempo era párroco de la Divina Providencia. Menciona que él se salió de los misioneros Servidores de la Palabra, de Mérida, Yucatán , para integrarse al Seminario de Campeche, donde conoció al padre Mena Carrillo.

Alega que el padre Martín, lo recibió con respeto, y fue tal el interés sentimental que le despertó, que al segundo día lo llevó a un centro comercial de Ciudad del Carmen a comprarle ropa interior. Tras preguntarle la talla, se dedicó a escoger los bóxers, preguntándole cuál le quedaba grande o muy grande, lo que al principio tomó como broma. A este trato le agregó la asignación de cargos, como forma de ganarse su confianza.

Siguieron los mensajes vía celular con palabras en doble sentido y la invitación a que lo visitara en su cuarto, donde tenía cosas de gran valor económico; así como a tomar licor. Esa fue la primera vez que le tocó las partes íntimas, lo besó y le hizo sexo oral. A esto le dijo “Desde la primera vez que te vi me gustaste mucho, por eso te estoy ayudando a entrar en el seminario”.

Después, el hoy veterocatólico regresó a su cuarto, se acostó y lloró. Quería irse de esa casa. Es poco después, que otro personaje aparece en el relato: el Padre Francisco Velázquez Trejo. El padre Martín Mena lo llevó a la parroquia donde se encontraba “El Bimbo”, como el mismo padre Martín le decía a Velázquez Trejo.

En la reunión, menciona que Francisco dijo: “Martííínnnn yo quiero uno igualito al tabasqueño”.

Luis Felipe Izquierdo, relata que tiempo después, se quedó con el padre Francisco, en donde él y otros acólitos comían y bebían licor.

Cuenta que un día, el padre Francisco lo llamó a su cuarto, le hizo sexo oral y lo obligó a que lo penetrara.

Tras estos hechos de abuso sexual, pensó en suicidarse en diversas ocasiones. En una de ellas, logró salvarlo una cocinera.

En la misma relatoría de la carta, hace hincapié que todos estos hechos se los dio a conocer al obispo en ese entonces, Ramón Castro Castro.

Castro Castro, hoy obispo de Cuernavaca, para intentar acallarlo le dio dinero, el suficiente como para comprar un carro y partir. A olvidar lo ocurrido. Lo que hasta ahora no logra, y demanda atención y castigo.

Así mismo, menciona que escribió una carta parecida a la que manda al TRIBUNA, al cardenal Norberto Rivera Carrera, al nuncio apostólico, al arzobispo de Yucatán y al obispo de Tabasco. Ninguno de ellos le dio respuesta, sólo le contesta el obispo Ramón Castro Castro, ahora obispo de Cuernavaca, a quien no le envió la carte. Castro Castro le recriminó que hubiese mandado las cartas a las autoridades eclesiásticas. Y le pidió que como ya no era obispo de Campeche, que hablara con Francisco González, pero Luis Felipe, decidió no hacerlo. De la misma forma, confirma que envió una carta más a Roma, al Papa Francisco y hasta ahora no tiene respuesta.

Concluye con dos párrafos contundentes donde deja en evidencia el poder y los abusos que él atestiguo dentro de la Iglesia de Campeche:

Todos ellos forman una mafia de poder, quieren tener todo callado y oculto, pero hoy alzo la voz porque ya no puedo estar callado a todo esto. Quién sabe a cuántos más les hicieron daño. Yo les digo a esas víctimas que alcen la voz, que no tengan miedo, porque la verdad nos hará libres. Este es mi testimonio de lo vivido en la Iglesia Católica de Campeche. El poder y el dinero corrompen al clero. Yo sé que me atacarán, pero no les tengo miedo, porque el Señor está conmigo.

Doy fe de que todo lo que está escrito en esta carta es la verdad y nada más que la verdad.

Atentamente

Pbro. Luis Felipe Izquierdo Cundafé

Escrito en la ciudad de Puerto Montt, Chile, el 30 de junio del 2015.

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